Facebook Twitter Google +1     Admin

LOS CUERPOS REPRESIVOS Y LA LEUCEMIA.

20131120192206-5452963605-0ecfffd7f8.jpg

La entrada de hoy será breve, no es preciso que me extienda demasiado. Estas páginas llevan avisando desde 2009 de que estamos viviendo un golpe de estado institucional y progresivo, sin tanques en las calles pero con un crescendo de medidas que nos conducen, sin modificar la vacua liturgia electoral, hacia el totalitarismo oligárquico de la ortodoxia neoliberal. Lo hemos analizado y explicado desde todos los puntos de vista posibles y con extensa prolijidad. 

En esa dinámica (que incluye las leyes teocráticas de Gallardón, las ilegítimas privatizaciones, las tropelías de Wert, las "reformas" sanitarias y sociales que solo pueden ser tachadas de criminales) la ley pergeñada por el opusiano ministro de gobernación del régimen, ese tal Fernández Díaz, es tan solo un instrumento más de represión. Un paso necesario para estrechar todavía más el lazo en torno a nuestro cuello. 

No hace falta reflexionar ni hablar demasiado al respecto. Yo solo quiero hacer un pequeño comentario. Dice el ministro que la ley (ilegítima por proceder de un gobierno intruso y por atentar contra los derechos y libertades del pueblo y, por lo tanto, sin aplicación legal posible) está redactada al dictado de los intereses policiales, de una policía concebida no como organismo democrático al servicio del pueblo sino como cuerpo represivo, mercenarios al servicio de los intereses oligárquicos y la conversión de España en colonia del capitalismo extranjero. Pues bien, únicamente deseo señalar que ese es precisamente el mecanismo de la leucemia. Cuando el aparato de "seguridad" toma las riendas y dicta las normas represivas en el cuerpo humano la consecuencia es la enfermedad, la leucemia, y la consiguiente muerte del organismo afectado si no se logra poner remedio. La ley del ministro intruso de gobernación cumple esa función en nuestra sociedad. Con ella la policía dejará de ser un organismo útil para convertirse en un cáncer que conducirá al régimen a la destrucción. Los excesos represivos llegan siempre cuando la credibilidad de los regímenes decrece. En ese sentido la ley del intruso opusiano es una buena noticia. 

Ya lo advertí en estas mismas páginas: primero la dictadura neoliberal, después la república, por fin la libertad y el socialismo. Gracias, Fernández. 

NOTA.- La fotografía es del Archivo MACBA.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.