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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2011.

LA OPERACIÓN BIQUINI Y LAS TRADICIONES CULINARIAS.

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Nunca dejaré de asombrarme de la capacidad que tienen las mujeres para verse gordas y encontrarse lorzas odiosas y amenazadoras, máxime en una fecha tan incómoda como marzo, donde la impunidad del abrigo comienza a quedar atrás y la inminencia del calor y la primavera espolean el ansia de perfección. Sobre todo cuando los excesos navideños no son ya ni siquiera recuerdos conscientes aunque persistan acaso en las caderas, las nalgas o las proximidades del ombligo. La operación biquini lleva dos meses en marcha y comienza a hacerse pesada, lenta y mucho menos eficaz de lo que cabría pensar (a pesar de que todos los años se desarrolla más o menos igual).

Viene a cuento la anterior reflexión porque esta bonita mañana de domingo del 6 de marzo, al abrir los ojos, lo primero que he visto ha sido una preciosa señorita (cuyo nombre obviaré) examinándose detenidamente delante del espejo. Venía ya de la ducha, había dejado caer la toalla para vestirse y se miraba ,casi con tanto asco como deleite provocaba en mí, al espejo agarrándose aquí y allá pellizcos de carne que estimaba sobrantes y que deben desaparecer sin falta ni excusas antes de que ande junio demasiado avanzado. Yo, que por más que la miraba solo podía verla preciosa, sonreía con sus cuitas y tenía que contenerme para no ironizar en demasía sobre aquel rebuscar de lorzas y excesos crasos. Pero, bien mirado, mi amiga tiene un problema grave: hay ciertos vaqueros que el año pasado le entraban sin dificultad y que ahora...y cierta minifalda que le quedaba magnífica y que con el nuevo diámetro de sus muslos (que a mis ojos viene a ser el de siempre) la va a hacer chaparreta y gorda y...en fin...

 Pero hablando, hablando, he llegado a comprender que el verdadero problema de mi amiga no es coyuntural sino estructural. Mi amiga es la clásica aragonesa militante que participa absolutamente en todas las festividades del calendario, especialmente de las puramente zaragozanas. Así, en cuanto llega octubre, ahí que se va a la ofrenda vestida de baturra, en cuanto llega la primera luna llena de la primavera, sale a tocar el tambor vestida de fantasmón...y, claro, eso implica caer de lleno en todas las exigencias de las tradiciones culinarias del way of life zaragozano.

Estos primeros días de marzo anda muy preocupada, horrorizada incluso, por la coincidencia del Jueves Lardero y la Cincomarzada.

El Jueves Lardero es el inicio oficial del carnaval en Aragón y existe un refrán que dicta la tradición a cumplir: Jueves Lardero, longaniza en el puchero. Se haga lo que se haga, hay que comer longaniza para cumplir con la tradición. Eso mismo debe hacerse el 5 de marzo para conmemorar la derrota del general Cabañero en su intento de conquistar la ciudad para Don Carlos V en 1838 cuando, procedente del Maestrazgo, logró hacerse con las puertas del Carmen y Santa Engracia en plena madrugada y llegar hasta el centro mismo de Zaragoza siendo rechazado, después de un larguísimo día de combates en las calles, por el pueblo en armas. Yo, que estoy convencido de que el triunfo del estado liberal en la España del siglo XIX fue una catástrofe, no sé si viene muy a cuento eso de celebrar la derrota del general Cabañero en Zaragoza, pero, en cualquier caso, suelo cocinar en tal fecha unas magníficas calderetas en las que no escasea la longaniza, como mandan los cánones. Concretamente la caldereta que hice para este 5 de marzo de 2011 fue de tal contundencia que, después de comerla, no fue preciso ni merendar, ni cenar, ni recenar, ni desayunar, ni tomar el aperitivo, ni casi comer al día siguiente.

Generalmente entre el Jueves Lardero y la Cincomarzada existen algunas semanas que permiten quemar las grasas adquiridas en el primero antes de acumular las del segundo. Pero este año,¡oh, desgracia, oh hado cruel! han coincidido en la misma semana y mi amiga, que corre no sé cuantos kilómetros de domingo a domingo, que va al gimnasio también varios días de lunes a lunes, está desesperada con tan trágica coincidencia. Es que junio, aunque no lo pensemos, está ahí mismo, oye...-dice con tono quejumbroso.

Yo he tratado de tranquilizarla. Dos días son dos días. Un jueves y un sábado en la vida no son nada. De aquí a junio queda mucho más de lo que parece...y entonces es cuando hemos llegado al germen mismo del problema.

No solo se trata de esta trágica coincidencia. Es que el calendario festivo procede de épocas remotas en las que la gente trabajaba mucho físicamente e ingería en general pocas grasas y azucares siendo necesario buscar excusas puntuales para mejorar la ingesta alimenticia. Épocas, además, en las que las mujeres no debían exhibir su cuerpo en la playa todos los veranos. En otras palabras: que la nueva tradición de la operación biquini resulta incompatible con las anacrónicas culinarias procedentes del pasado. Sobre todo en Zaragoza.

Mi amiga, casi llorosa, me hizo una enumeración de todos los obstáculos que la tradición impone a sus esfuerzos para adquirir una figura perfecta de cara al verano y, visto así, he de decir que tiene razón.

Los excesos navideños pueden darse por terminados con el roscón de reyes, el 6 de enero. A partir de ahí comienza oficialmente la llamada operación biquini. Y en Zaragoza los obstáculos.

Ya el 29 de enero hay que celebrar San Valero que, como su propio refrán indica (San Valero: ventolero y rosconero), debe honrarse comiendo un nuevo roscón. El 3 de febrero San Blas con sus rosquillas, El 5 de febrero Santa Águeda (¿y quién no se come su tetica de Santa Águeda,¡tan rica!, con las amigas?)...luego siempre hay algún imbecil que regala bombones el día de San Valentín o que propone una buena cena. Y enseguida llegan el Jueves Lardero, son sus longanizas en el puchero, y el 5 de marzo la Cincomarzada con más longanizas. Y no tradando mucho la Semana Santa con sus torrijas, su bacalo con huevos tontos, sus monas de pascua...y luego, el 23 de abril,  San Jorge, con el lanzón...

Sí, ciertamente, visto así, resulta muy difícil hacer dieta en la Zaragoza de invierno y primavera. Para colmo, a partir de junio, llegan las cenas para despedirse antes de las vacaciones...un verdadero drama.

 He abrazado a mi amiga, le he dado un par de palmaditas de ánimo en la espalda, otra, pícara, en la nalga derecha y le he deseado suerte. La he visto en junio y está magnífica. No cabe otra que reconocerle la fuerza de voluntad y darle ánimo de cara a este verano. ¡Ahí tú, maña!

 

 

NOTA.- La fotografía es de Pix of the Field

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06/03/2011 14:37 disidenteporaccidente Enlace permanente. babayadas No hay comentarios. Comentar.

DE LA MILI

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Andan estos días los medios propagandísticos del régimen (sí: las televisiones, las radios y los periódicos mayoritarios que tienen la desfachatez de proclamarse prensa libre y ejercen, sin embargo, al modo del Nodo y de la prensa del Movimiento) celebrando el décimo aniversario del fin del servicio militar obligatorio en España y presentando tal medida como algo bueno y moderno. Imagino que muchos de mis lectores estarán de acuerdo con ese punto de vista y no entenderán, al menos a primera vista, mi disconformidad con él.

Es cierto que el invento del servicio militar obligatorio allá por el siglo XIX fue un medio más de explotación de las emergentes oligarquías sobre el pueblo. Para defender los intereses de los ricos se enviaba a los pobres a luchar allí donde fuera preciso bajo la premisa del patriotismo que siempre ha sido la mejor forma de encubrir los intereses bastardos de las oligarquías dominantes. De hecho, puede observarse en cualquier periodo de la historia, el concepto de patria se ha identificado siempre con los intereses y nociones de quienes dominan el juego político. La única patria de los pobres es el sometimiento hasta que se hartan y se sublevan. Hoy seguimos igual: identificando a las patrias con sus bancos y sus multinacionales y haciendo la política en beneficio de estos en lugar de a favor del pueblo, no hemos evolucionado, en la práctica, nada desde el siglo XIX.

Centrándonos en España el mejor ejemplo de como el servicio militar obligatorio sirvió para poner la fuerza de trabajo del proletariado al dictado interesado de la oligarquía es la Guerra de Marruecos que no en vano generó todo un movimiento de oposición y desapego del pueblo y la aparición de nocivos elementos militares, los africanistas, identificados con los presupuestos ideológicos de la oligarquía que más adelante, en 1936, serían la punta de lanza del golpe fascista y de su premeditada limpieza étnica contra el elemento progresista y modernizador de España. Me consta que las nuevas generaciones lo ignoran casi todo sobre su propia historia y es muy posible que en estas mismas páginas dediquemos algún artículo a dicha guerra y su interpretación. Pero, mientras eso llega, invito a mis lectores a que se informen por su cuenta.

En ese marco en el que la oligarquía impone sus intereses al pueblo enviándole a guerras coloniales de las que solo se beneficiarán los ricos el servicio militar obligatorio, estoy de acuerdo, era tan solo una forma de explotación sobre el proletariado a la par que un medio de adoctrinamiento político. De ahí que hubiera una arraigada contestación al mismo en los estamentos progresistas e izquierdistas que en este caso, como en otros muchos, demostraron escasa capacidad de maniobra, de innovación, nula perspicacia con respecto al cambio de los tiempos y una inercia dogmática muy poco saludable que, a la postre, les ha conducido en los últimos veinte años a la debacle total.

 Esos estamentos solo sentimentalmente izquierdistas, apoyados por los militantes acérrimos y por lo tanto férreamente doctrinarios y escasamente autocríticos y proclives a la evolución (que el partido comunista llegase a monopolizar y pretenda seguir haciéndolo el espectro de izquierda en España supuso una terrible catástrofe que comenzó con las matanzas de 1937 y de la que todavía no nos hemos librado), siguieron con sus románticas ideas pacificistas y antimilitaristas a lo largo de los años ochenta y noventa apoyando y fomentando el movimiento de objección de conciencia (sin querer tener en cuenta que la objección de conciencia es un invento de las sectas cristianas para no cumplir las leyes de progreso) y a favor de un ejército profesional sin percatarse de que eso, en el fondo, con el cambio experimentado por España y la geoestrategia mundial desde mediados de los sesenta, era, en la práctica, ponerse al servicio de los intereses de las oligarquías.

Guste o no, hubo un avance social a partir de los años sesenta, una evolución democrática impulsada por los medios contestatarios que habían ido dotando de personalidad jurídica a los reclutas. En los años ochenta, aunque el trato siguiera siendo despótico, un recluta no estaba desprovisto completamente de sus derechos ciudadanos y, desde luego, no se le podía enviar a morir en cualquier país lejano por los intereses de oligarquías que ni siquiera eran ya nacionales. En cierta medida el servicio militar obligatorio era una forma (insuficiente y depauperada, es cierto) de ejército ciudadano que no servía ya a los objetivos e intereses de las oligarquías mundiales que impusieron su yugo sobre las nacionales en el transcurso de los años sesenta.

La nueva forma de explotación de los recursos públicos militares al servicio de intereses privados por parte de la oligarquía exigía un nuevo modelo de ejército: uno profesional, en otras palabras: de mercenarios. Que es el modelo que se impuso.

Nuestra entrada en la OTAN en 1984 y en la Unión Europea en 1986 supuso nuestra total sumisión a los intereses y dictados de la gran oligarquía anglosajona, del Poder mundial que nos domina, y era preciso adaptar nuestro modelo de ejército a los nuevos intereses de nuestros amos. No resultaba una medida sencilla de llevar a cabo en parte por el inmovilismo de un estamento militar franquista acostumbrado al modelo de conscripción obligatoria y en parte por la impopularidad social que dicho sometimiento a los intereses del Gran Capital mundial generaba en una sociedad como la española que en los años ochenta y noventa era todavía bastante sana.

Había que esperar el momento preciso y alentar la propaganda adecuada. El Felipismo jugó por un lado la baza de tolerar y alentar el movimiento de objección de conciencia como un movimiento pregresista y modernizador (cuando en la práctica obraba ya a favor de los intereses oligárquicos) y por otro la de las "misiones de paz" al servicio de la ONU que consisten en la práctica en intervenir allí donde le conviene a la oligarquía mundial dominante con un disfraz legal y buenrrollista de fuerzas de paz. De hecho nuestras intervenciones en los Balcanes en los años noventa fueron, aparte de una monumental bajada de pantalones ante los Estados Unidos, una prueba más que flagrante de la inadecuación entre los intereses de la oligarquía mundial dominante y los de España como nación y de cómo, en caso de conflicto, nuestros políticos en lugar de legislar y maniobrar en favor de España lo hacen a favor de las oligarquías extranjeras conviriténdonos de facto en una colonia de dichas oligarquías. De aquellos lodos balcánicos y de adhesiones suicidas a ligas militares y económicas pensadas para el beneficio del Gran Capital, vienen los lodos que padecemos en el modo de "resolver" una crisis económica y social siempre a favor de los intereses de esas oligarquías y en contra de los intereses del pueblo.

En fin, que a los intereses geoestratégicos de las oligarquías angloprotestantes y judeosionistas que manejan el imperialismo estadounidense convenía un ejército español que pudiera llevarse a combatir a cualquier lado donde les fuera preciso. Y eso no podía hacerse con soldados de reemplazo. Había que sacarse de la manga un ejército "profesional" es decir: mercenario cuyos integrantes pudieran morir en Iraq, Afganistan o Marte sin que ello provocase un rechazo social. Se trataba, en suma, de seguir el modelo del ejército estadounidense que a lo largo de la guerra de Vietnam, y precisamente por la contestación ciudadana (el caso era similar al de la guerra de Marruecos en España a comienzos del siglo XX), abandonó el servicio militar obligatorio para pasar a convertirse en una fuerza "profesional".

En eso, como en todo, la España de la monarquía parlamentaria, el régimen de 1978, con el respaldo más o menos consciente de fuerzas aparentemente progresistas pero convertidas desde el principio en peones de las oligarquías dominantes, en lugar de llevar a cabo una política basada en el interés nacional, se limitó a aceptar la imposición de modelos estadounidenses ajenos a nuestros intereses y solo favorables a los de la oligarquía dominante. Se ha hecho así en todos los campos de la economía, la sociedad, le educación, la salud, la legislación...el campo militar no iba a ser una excepción.

Así las cosas no deja de ser muy significativo que Aznar, un conspicuo lacayo de los intereses de la oligarquía mundial dominante (y por lo tanto un despreciable traidor a España), fuera quien acelerara el fin del servicio militar obligatorio en España y precisamente en una fecha tan paradigmática como 2001 cuando la administración Bush andaba ya buscando la excusa para intervenir en Iraq y Afganistan para apoderarse del crudo y los gaseoductos del centro de Asia y el Golfo Pérsico. Nos contaron lo de las armas de destrucción masiva y vimos los atentados de las Torres Gemelas presentándonoslos como perfectas excusas, pero la decisión de intervenir estaba tomada de antemano y les hubiera servido cualquier otra excusa. Y Aznar, como servidor de intereses espúreos, siervo indigno del Gran Capital mundial, tenía que asestar rápidamente el último golpe al ejército ciudadano español convirtiéndolo en un arma mercenaria al servicio de los intereses de nuestros amos extranjeros. Del mismo modo que liquidó el sector público español (léase en estas mismas páginas el artículo Destruyendo el Patrimonio Común) para beneficiar a dichas oligarquías en detrimento de los intereses del pueblo, acabó con el servicio militar obligatorio con el mismo objetivo.

Podemos afirmar, pues, que el fin del servicio militar obligatorio en España en 2001 lejos de ser una buena noticia significó un paso más en nuestra subordinación al dominio de las poderosas oligarquías del capitalismo anglosajón y sionista. Un paso más en la destrucción de España y nuestra conversión en colonia tercermundista que es en lo que nuestros políticos nos acabarán convirtiendo si seguimos permitiendo el actual estado de cosas y que el régimen de 1978 perviva.

Hay un hecho cierto que se constata a lo largo de toda la historia desde la más remota antiguedad: un ejército ciudadano es siempre el instrumento propio de la verdadera democracia mientras que un ejército mercenario sirve solo a intereses tiránicos. Era ya así en la antigua Grecia, lo fue desde entonces y sigue siendo así en nuestros días.

Nos guste o no una democracia debe articular su defensa en torno a un modelo de ejército ciudadano basado en el servicio militar obligatorio como una forma más de ejercer la ciudadanía. El desvincularse de las tareas militares y pretender que la vida privada no debe compatibilizarse con los deberes públicos es solo ignorancia y egoismo que conducen al sometimiento, a la pérdida de categoría de ciudadanos y la conversión en siervos.

Ser ciudadano es más que votar (o no) cada cuatro años. Exige una implicación total y plena en los intereses del estado y ello incluye, indefectiblemente, los aspectos militares del mismo. La haraganería, la flojez o el egoismo no caben dentro de una verdadera democracia. El ciudadano ha de serlo cada minuto de su vida, en la paz o en la guerra, con férrea vocación de servicio al bien común expresado en un estado (y un ejército) que sean expresión cierta de la voluntad y los intereses del pueblo. De modo que sí: la republica venidera restablecerá el servicio militar obligatorio. Al menos si pretende constituirse, como debe, en una verdadera democracia.

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CON LAS CHICAS DE LA COMPLUTENSE

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Afortunadamente en este país donde el nacionalcatolicismo todavía mantiene mucho de su excesivo, innoble e inmoral poder y amenaza con volver a desatar una nueva cruzada (no sabemos todavía si tan sangrienta como la de 1936) para copar la totalidad del mismo no todo está perdido. Todavía queda una parte sana en la sociedad dispuesta a luchar por la libertad, la democracia y el progreso. A llevar a cabo medidas pacíficas de denuncia contra ese exceso de presencia y de poder de la despreciable secta católica asumiendo unos riesgos que no son pequeños cuando se trata de enfrentarse a la mafia de las sotanas y a sus pérfidos acólitos en todos los estamentos del poder.

Recientemente un grupo de estudiantes, en su mayor parte, según parece, compuesto por chicas ha tenido el valor de poner de manifiesto ante la opinión pública del país el inaudito hecho de que en una universidad pública como es la Complutense existan todavía nada menos que cuatro capillas católicas abiertas y acechando a la salud moral e intelectual de los alumnos que deberían ser protegidos en su formación de las miasmas del oscurantismo, de la teocracia y de una de las más peligrosas y sanguinarias sectas que han conocido los siglos. Protestar contra esa presencia es una obligación moral de todo demócrata bien nacido, permitir su presencia un vergonzoso desdoro para el rectorado de esa universidad, a la que infama el mero hecho de permitirlo, y un baldón para quienes ejercen cargos en el mismo tolerando semejante atentado contra la racionalidad, la libertad, el progreso y el sentido común. Es más, desde estas páginas exijo la destitución y la inhabilitación de todos y cada uno de los jerarcas universitarios y políticos responsables de tamaña desvergüenza, de semejante crimen contra la razón y el progreso humano (contra la humanidad en definitiva) aunque soy consciente de que es mucho más probable que en lugar de eso tendrán el descaro de situarse como "demócratas de toda la vida" y en nombre del mucho más que cuestionable derecho a la libertad de culto (más propio de una teocracia encubierta que de una verdadera democracia) mantendrán dichas capillas abiertas, se enrocarán en sus puestos (que ya no pueden ejercer con legitimidad) y tomarán represalias contra los estudiantes que tuvieron el valor de movilizarse en defensa de la liberación del ámbito público del nauseabundo influjo sectario. Lo cual vendrá a demostrar algo que ya sabemos: que el sistema "democrático" español está podrido hasta la médula, infectado de franquismo hasta en sus más mínimos detalles y que debemos cambiarlo para conseguir una verdadera democracia.

Sea como fuere, quiero mandar desde este humilde blog mi apoyo y mi máxima admiración a las chicas (y chicos) que llevaron a cabo esta protesta y darles ánimo frente a las represalias que habrán de sufrir. Porque, no nos engañemos: esas represalias llegarán de un modo u otro. Las cosas son así de sucias y tristes en España.

Por lo demás me gustaría llamar la atención sobre el modo en que se ha difundido la noticia de la protesta en la mayor parte de los medios de comunicación, sobre todo en los que presumen de ser "prensa independiente" y alertar sobre cómo cada vez más las televisiones, las radios y los periódicos van pareciéndose más y más a la prensa del Movimiento, respondiendo a consignas propagandísticas de la extrema derecha que prepara un asalto al poder (que en gran medida está facilitándole el PSOE con sus "reformas" sociales y económicas) para acabar de arrebatar al pueblo los escasos avances democráticos conseguidos en las últimas décadas. En la práctica estamos volviendo a 1933 cuando la CEDA consiguió el poder, declaró el estado de excepción permanente y gobernó dictatorialmente preparando el golpe de 1936. Por lo tanto es preciso empezar a preparar una contestación democrática  como la de 1934 que, esta vez, no podemos permitirnos que fracase. Ahora como entonces estamos luchando por la justicia, la libertad y el progreso frente a fuerzas oscurantistas y explotadoras y el adocenamiento, el conformismo y la ignorancia son culpables.

Los universitarios, que pecaron de cobardes e inconscientes con la escasa respuesta a la implantación del Plan Bolonia, que se muestran abúlicos frente al constante recorte de derechos y libertades, que no se están mostrando como una élite rectora sino como un rebaño quintaesencialmente borreguil, no pueden seguir callados ni cruzados de brazos. Hay que luchar en todos los frentes porque nos están arrebatando la democracia y son los de siempre.

PD.- Ha servido también esta valiente acción de los chicos y chicas que ocuparon una de las capillas que indebidamente se mantienen abiertas en la Complutense para poner de manifiesto otro hecho todavía más grave y que viene a demostrar hasta qué punto el régimen actual está al servicio de las destructivas e indeseables sectas semitas y especialmente de la llamada iglesia católica, poniendo al servicio de sus actos de captación, lavado de cerebro y propaganda los instrumentos del estado comenzando por el propio código penal.

Resulta que la asociación ultraderechista (e inconcebiblemente legalizada) Manos Limpias, que se hace pasar por un sindicato y cuyas actuaciones judiciales al servicio de los más oscurantistas y nefandos intereses ya conocemos (defendiendo las absurdas teorías del PP sobre el la autoría del 11-M, atacando los matrimonios homosexuales, a los piquetes sindicales, a los trabajadores de Sintel que acamparon en defensa de sus intereses, a Baltasar Garzón por intentar investigar los numerosos crímenes contra la humanidad del franquismo)...esa gentuza, digo, ha tenido la desfachatez (una más) de presentar una denuncia contra los activistas que participaron en la acción antedicha. Para ello se basan, y aquí es donde entramos ya en el patético surrealismo del posfranquismo institucional en España, en dos artículos del código penal , el 523 y el 524, que en la práctica dictan penas de prisión para aquellos ciudadanos conscientes que impidan los actos de captación, propaganda y lavado de cerebro de las sectas que el propio estado español tiene la poco democrática desvergüenza de reconocer. Y la redacción de estos artículos (como poco decimonónicos y cuya persistencia en el código penal constituye un motivo de oprobio para España y una muestra más de la ilegitimidad del régimen estatuido en 1978) alcanza por momentos niveles de astracanada. Por  ejemplo el 524 habla de "actos de profanación en ofensa de los sentimientos religiosos" con lo cual viene a poner los derechos de la superstición sobre los de la razón y el progreso y acepta el bulo teológico de que se puede profanar algo en un lugar de culto convirtiendo de facto el código penal de un estado presuntamente aconfesional y laico en un instrumento de difusión e imposición a la sociedad de los dogmas religiosos. En otras palabras: contraviniendo gravemente la aconfesionalidad y el laicismo del estado y mostrando a las claras algo que ya sabemos: que el régimen de 1978 solo aparentemente es democrático y aconfesional pero que en la práctica sigue al servicio de la ideología nacional-católica con el agravante de elaborar una legislación que no solo no contribuye a eliminar tan perjudicial secta sino que, además, facilita y tolera la expansión de otras similarmente perjudiciales y contrarias a los necesarios valores de razón y progreso que deben caracterizar a una verdadera democracia.

Pero cuidado, es que, además, existe el artículo 525 que tiene la impudicia de proclamar que merecerán pena  los que "hagan públicamente de palabra, por escrito o por cualquier tipo de documento escarnio de los dogmas, creencias, ritos o ceremonias"...es decir: una ley de censura similar a las leyes contra la blasfemia de los estados teocráticos como fue la España franquista o son en nuestros días los  que implantan como propia la ley islámica.

Los chicos y chicas que valientemente actuaron el otro día contra la presencia de la secta católica en el campus de una universidad pública ( y por lo tanto legalmente aconfesional y laica que por otra parte tiene borrones en su historial como el haber permitido la propagación de libelos creacionistas en sus instalaciones) han puesto de manifiesto no solo esa presencia sino la verdadera naturaleza de un código penal mil veces reformado para que todo siga igual. En España no habrá acabado el franquismo ni se habrá establecido una verdadera democracia mientras que los citados artículos del código penal sigan vigentes.

NOTA.- La fotografía es de Darío Álvarez, se tomó en 2007 y las chicas que en ella aparecen no tienen nada que ver con la protesta citada en este artículo.

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12/03/2011 17:03 disidenteporaccidente Enlace permanente. disidencias No hay comentarios. Comentar.

DE JAPÓN Y YANQUILANDIA

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A nadie se le oculta que si los Estados Unidos hubieran sufrido una catástrofe la mitad de grave que la sufrida en estos días por Japón, se hubiera desatado el caos. Hubiéramos visto saqueos, asesinatos, matanzas, todo tipo de crímenes y excesos. En contraste el pueblo japonés está dando al mundo una lección de serenidad, civismo y entereza que no debemos en modo alguno echar en saco roto.

Pero, sobre todo, debemos preguntarnos donde está la diferencia. Qué motiva que un país asolado por uno de los más terribles terremotos de la historia y su consiguiente Tsunami y amenazado por el fantasma del desastre nuclear de Fukushima el pueblo se comporte con semejante altura moral y cívica mientras que un simple apagón puede desencadenar disturbios, asesinatos, violaciones y saqueos en los Estados Unidos (y cada vez más en las ciudades europeas).

La respuesta resulta evidente: el modelo social, filosófico, moral y económico que propugna el imperialismo anglosajón a través de su ideología totalitaria (liberalismo, capitalismo, semitismo religioso) es disfuncional, inadecuado y contraproducente. Copiarlo, como llevamos al menos medio siglo haciendo, es apostar por una hecatombe social y cultural.

Lo que nos está enseñando el pueblo japonés, que ha logrado ir manteniendo su identidad cultural a pesar de la hegemonía imperialista de los Estados Unidos en el archipiélago desde 1945, es que el modelo yanqui no aporta nada bueno a la sociedad y que todos sus defensores son en la práctica unos memos irresponsables cuando no unos simples mercenarios a sueldo de un imperialismo perjudicial que no aporta nada bueno a la civilización y que, en muchos sentidos, es la anticivilización misma.

La gran lección que debemos aprender de lo que está sucediendo en Japón en estos días tristes y terribles es que existen otras formas sociales, otros modos de educación, otros modelos filosóficos mejores que el que nos están imponiendo a machamartillo desde Yanquilandia. De hecho que este último es netamente perjudicial y destructivo.

Resumiendo: que debemos acabar con la influencia filosófica, política, económica y moral del imperialismo yanqui en Europa y adoptar modelos sociales, filosóficos, económicos y morales más eficientes y acordes con la civilización.

El liberalismo cristiano y capitalista de fondo calvinista siempre fue nocivo. Llega el momento de reconocerlo y cambiar. Necesitamos un salto evolutivo, una revolución filosófica, política y social y debe comenzar por condenar al ostracismo el modelo caduco y contraproducente impuesto por el Poder dominante.

 

NOTA:- la fotografía es de Dublabrat.

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18/03/2011 13:18 disidenteporaccidente Enlace permanente. disidencias No hay comentarios. Comentar.

ESTRASBURGO Y EL CRUCIFIJO

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La Unión Europea es un invento de la democracia cristiana sometida al imperialismo estadounidense destinado a imponer en la Europa occidental un modelo político similar al imperante en los Estados Unidos: anticomunista, conservador y subrepticiamente teocrático. Desde sus comienzos con la Comunidad Económica del Carbón y del Acero hasta nuestros días, la UE ha cumplido simplemente ese papel: el de servir a la imposición del conservadurismo más zafio sobre las sociedades europeas y la de crear un amplio espacio para la especulación financiera bajo el signo de una moneda común cuya existencia y permanencia, se está viendo cada día, beneficia tan solo a una oligarquía reducida (especialmente de caracter franco-alemán) perjudicando los intereses generales de los pueblos europeos. Es, por lo tanto, una institución ilegítima e inmoral cuya existencia solo ha servido para instrumentalizar al continente en beneficio de los intereses de las élites ultraconservadoras claramente identificadas y mimetizadas con el modelo político, filosófico, económico y social del imperialismo anglosajón. Una institución, por tanto, incompatible con la democracia y el progreso cuya existencia supone una rémora para el conjunto de los pueblos de Europa.

No es casualidad que la bandera de la Unión Europea aluda a la corona de la Inmaculada Concepción, no es casualidad que sus premios más importantes honren a Carlomagno, no es casualidad, en fin, que base su ideología en el sofisma romántico de que las raíces de Europa son cristianas y mediavales cuando, en realidad, son paganas y retrotraibles al menos al vaso campaniforme. No es casual ni de recibo. La Unión Europea no es una institución democrática sino un medio de imposición de las creencias más ultraconservadoras y derechistas que dominan el continente en perfecta conjunción con el dominio imperialista de los yanquis.

Europa debe librarse del yugo estadounidense para alcanzar su propio ser y su verdadero destino y para ello debe, indefectiblemente, librarse de la dogmática superestuctura de la UE que solo es un reflejo y un instrumento de dicho yugo. Europa debe construirse desde nuevas perspectivas que en modo alguno pueden estar contaminadas del miasma teocrático propio del liberalismo romántico. Hemos de liberarnos de una vez del siglo XVIII para ganar definitivamente el XXI y para ello hemos de romper definitivamente con la ideología que anima a la Unión Europea. Necesitamos construir una nueva Europa desde la izquierda, desde la democracia verdadera y el sentido ciudadano helénico. Una Europa consciente de su ancestral paganismo y de la impostura de las interesadas reconstrucciones medievalistas del ultraconservadurismo clerical y teocrático que todavía dominan el panorama ideológico dominante. El liberalismo capitalista es ya una reliquia arcaizante de un pasado indeseable que debe ser sepultado y olvidado.

En ese orden de cosas no deja de ser revelador y al tiempo vergonzosamente escandaloso que las instituciones europeas sigan haciendo gala de su ideología clerical y anquilosada en todos sus actos. Sin ir más lejos con la reciente sentencia del Tribunal de Estrasburgo (cuya jurisprudencia es una emanación tóxica de la ideología liberal-conservadora que anima a la UE) con respecto a la permanencia de los crucifijos en las aulas escolares. Pretenden los ilegítimos jueces del tribunal europeo que su presencia en las mismas no es un atentado contra la libertad de conciencia de los alumnos cuando, de hecho, representan una intromisión inaceptable de las sectas semitas dentro de un ámbito, el educativo, que debería consagrarse a la razón y quedar por completo libre de las influencias de la superstición. Vamos para atrás. En lugar de avanzar hacia la razón y el progreso nos están arrastrando hacia el dogmatismo teocrático, hacia un conservadurismo trasnochado e inaceptable que cada día gana más espacio en un continente que fue, durante parte de los años sesenta y setena del siglo XX una esperanza de liberación y futuro. Si seguimos así volveremos a ver a la inquisición quemando herejes y brujas en las plazas de las ciudades europeas. Hay que impedirlo.

Necesitamos una Europa nueva para construir un mundo nuevo y mejor y está claro que la Unión Europea, tal y como la conocemos, no es sino una rémora para alcanzar esa nueva Europa.

La Unión Europea, tal y como la conocemos, es una institución ilegítima, inmoral y reaccionaria que debe ser destruida. Hoy mejor que mañana.

NOTA.- La fotografía es de IzuenGordelekua.

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LIBIA, SÍ; BAHREIN, NO.

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Esa cuadrilla de superhéroes marvelianos conocida con el nombre de "Los Aliados" han comenzado una nueva ofensiva contra otro tirano. En este caso contra el libio Gadafi. Y todos aplaudimos fervorosos porque en esta ocasión, como en el caso de Yugoslavia, tienen la sacrosanta bendición de la ONU.

No hay fisuras en la opinión pública porque, como suele suceder, los medios de comunicación, al servicio de la propaganda oficial, ya se han encargado de hacernos saber que Gadafi, como en su día Sadam Husein o Milosevic es un asesino, un dictador, un represor de su pueblo. Un supervillano con todas las de la ley. Y es cierto. Tan cierto ahora que conviene bombardearle como antes, hace unos años, cuando lo conveniente era mirar para otro lado y ensalzarle.

¿Donde estuvo el punto de inflexión?¿Cuando el extravagante mandatario se convirtió en un ogro bombardeable?...¿cuando se sublevó su pueblo o cuando, en un acto de independencia intolerable para el imperialismo yanqui manejado por las multinacionales, amenazó con nacionalizar el petróleo de su país?... Debió ser cuando amenazó con la nacionalización porque, si lo consideramos bien, también en Bahreín y en Yemen, y en Arabia Saudí, monarquías feudales regidas por tiranos tan sanguinarios y repugnantes como el propio Gadafi, está protestando el pueblo y las potencias occidentales, esos ilegítimos instrumentos del gran capital, están mirando para otro lado y tolerando represiones igual de salvajes y duras que las del caudillo libio. 

No debe olvidarse que Bahrein, Yemen y Arabia Saudí, las arcáicas monarquías medievales e islamistas del golfo, son aliados tradicionales del imperialismo anglosajón desde que los ingleses expulsaron de Medio Oriente a los turcos y heredaron sus posesiones durante la I Guerra Mundial. Así las cosas los únicos tiranos a los que bombardea la OTAN son los que siempre, desde al menos la época de la Guerra Fría, se mostraron poco dóciles al imperialismo del Gran Capital que utiliza a los Estados Unidos y la OTAN como instrumentos de sus intereses globales de dominio económico, político, ideológico y social. Lo que se está haciendo en Libia en estos días no es diferente de lo que se hizo en Iraq y representa solamente un episodio más en el expansionismo imperialista de los Estados Unidos ayudados por sus países vasallos de Europa y la aquiesciencia de una institución como la ONU, al servicio de sus intereses mundiales, sobre el control del petróleo y la destrucción de los regímenes nacionalistas del mundo árabe.

En suma: nada de lo que alegrarse. Salvo en el caso de ser uno de los heroicos sublevados que resisten en Bengasi. Pero estos ya tendrán tiempo de lamentar el haber sido "liberados" por los Estados Unidos y la OTAN. De momento dejemos que lo disfruten.

Nosotros, como ciudadanos occidentales conscientes, no podemos estar contentos con lo que sucede. Por muy poca que sea la estima en que tengamos a Gadafi, que en mi caso, es nula.

 PD.- La participación de España en esta carnavalada sangrienta bajo un gobierno del PSOE permite comprobar bien a las claras cual es la verdadera naturaleza del régimen de 1978 y de los dos partidos turnistas en el poder. Del mismo modo que gobierne cual gobierne las medidas económicas y sociales que llevan tomando los últimos 30 añós lejos de favorecer al pueblo son las que interesan al gran capital extranjero e imperialista y a las oligarquías locales vendidas al mismo y seguirá sucediendo así mientras permanezcamos dentro de esta monarquía borbónico-bananera que llaman con suma desvergüenza propagandística democracia, del mismo modo, digo, seguiremos a nuestros amos yanquis a las guerras que a ellos les interesen (no en vano seguimos en Afganistán y luchamos contra nuestros propios intereses en los Balcanes y participamos en la carnavalada iraquí).

Nos gobiernan traidores al servicio de los intereses del imperialismo yanqui y enemigos del pueblo. Solo podremos considerarnos en una verdadera democracia cuando derribemos el actual régimen y establezcamos una república libre del yugo a que nos han sometido nuestros gobernantes desde el franquismo. Nuestra presencia en Libia es un recordatorio constante de esta verdad indiscutible.

PD (21 de marzo de 2011).- Además nos están vendiendo la milonga de que se trata de una guerra legal porque se está cumpliendo una más que sospechosa resolución de la ONU. Pero cuidado: dicha resolución habla del establecimiento de una zona de exclusión aérea para evitar que Gadafi bombardee a la población civil, sin embargo la coalición (es decir: los Estados Unidos y sus acólitos más serviles, entre ellos, y para deshonor del pueblo y el ejército, España) está aprovechando para atacar vehículos blindados en tierra, instalaciones de todo tipo y tratar de asesinar a Gadafi bombardeando sus palacios. En la práctica, y nos cuenten lo que nos cuenten, la Odisea al Amanecer (habría que ver, por cierto, quién es el hortera que le pone nombre a las operaciones de la OTAN) es de facto una guerra ilegal del mismo corte que la llevada a cabo contra Iraq en 2003 y con las mismas motivaciones: permitir que las empresas del gran capital imperialista, especialmente las anglosajonas, se apropien del petróleo libio y del inmenso negocio de la reconstrucción. Porque una parte fundamental de este tipo de guerras es que el ejército agresor (en teoría al servicio de la defensa y el bien público) destruya la mayor cantidad de infraestructuras posibles para que las empresas privadas del sector puedan hacer más ricos a sus acaudalados propietarios con el pelotazo de la reconstrucción. Además, claro está, de acabar estableciendo gobiernos títeres y dóciles a los intereses de las multinacionales que, en la práctica, son las que se encuentran detrás de todos estos movimientos bélicos utilizando, como es habitual en el actual sistema político-económico, los medios públicos (el ejército en este caso) para fines privados (los de las multinacionales).

Cada minuto que pasa confirma con mayor rotundidad que nos encontramos ante una ilegítima agresión imperialista del gran capital sobre un país que, con un régimen tan cuestionable como las monarquías del golfo a las que ni se ataca ni se atacará, se mostró siempre poco dócil al neocolonialismo globalizador del gran capital que está pugnando por dominar el mundo. Apoyar semejante desafuero es indigno y convierte a quienes lo hacen en cómplices de los crímenes que se cometan (empezando por la estafa y la apropiación indebida y acabando por los de lesa humanidad) y, en definitiva, como sus medidas antisociales venían demostrando ya, nos permiten ver que Zapatero era poco más que un demagogo. Llegó al poder aupado en la ola de descontento popular por la ilegítima y colonialista guerra de Iraq y va a acabarlo sin habernos sacado de la ilegítima y colonialista guerra de Afganistán y metiéndonos en la ilegítima y colonialista guerra de Libia. Llegó al poder presumiendo de hacer una política social "de izquierdas" y está haciéndole el caldo gordo al gran capital. Queda claro que dentro del actual turnismo no existe solución a ningún problema. El régimen bananero e ilegítimo establecido en 1978 como sucesor directo del de 1936, debe ser destruido para establecer una verdadera democracia. Mientras tanto todos sus actos carecen de legitimidad.

PD( 23 de marzo de 2011).-Una bonita prueba del cinismo de nuestros dirigentes es la justificación que el presidente Zapatero dio en el congreso para justificar nuestra participación en el asalto a Libia cuando él se aprovechó para llegar a la Moncloa de la ola de descontento causada por la participación en el asalto a Iraq. Dijo que había estado en contra de la guerra de Irak pero a favor de la de Afganistán "donde no hay petróleo"...¡por favor!...No hay petróleo pero sí gaseoductos y oleoductos además de ser una excelente plataforma para los Estados Unidos en su afán de arrebatar a Rusia el control del petróleo de las repúblicas ex-soviéticas de Asia central. Luego, la de Afganistán, es una guerra por el control del petróleo exactamente igual que las de Iraq y Libia y un paso más en el camino hacia el dominio mundial del gran capital anglosajón al servicio del cual, ya no queda duda, están todos los políticos que manejan las supuestas y falsas democracias occidentales.

NOTA.- La fotografía es de Steven Riley

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CENSURA: LOS ANUNCIOS DE PROSTITUCIÓN Y CONTACTOS (ESPAÑA,2011)

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La "protección de la infancia" y la "defensa de los derechos y la dignidad de la mujer", como ya hemos explicado muchas veces en estas mismas páginas, son dos de las excusas más frecuentes que utilizan los poderes públicos supeditados a los intereses del gran capital y a su asalto totalitario a las leyes y los usos sociales para imponer su enferma mentalidad moral, basada en los principios de la superstición semita, arcaizante, por tanto, y proclive a la censura, la prohibición y los métodos inquisitoriales propios de las sectas teocráticas que constituyen la base, digamos filosófica, de las oligarquías dominantes en el mundo de la globalización.

Ya hemos explicado también que el dogmatismo capitalista y neoliberal marcha de la mano del ultraconservadurismo de base bíblica. Son dos caras, y ambas nefandas, nauseabundas, obsoletas, monstruosas y repugnantes, de la misma moneda ideológica. En el fondo de ambas doctrinas totalitarias, que son una sola, late el pensamiento calvinista, la reforma protestante de la burguesía centroeuropea que reaccionó de ese modo frente al Renacimiento. Esa gente vivió desde la época de Carlomagno en el epicentro del más feroz integrismo cristiano. En sus predios nacieron las reformas monásticas de Cluny y, especialmente, la muy destructiva del Císter, allí se inventaron las órdenes militares y de allí surgieron las cruzadas. La burguesía del norte de Europa, desde el Sena al Elba, estaba ideológicamente enferma, incapaz de ver más allá del fundamentalismo semita que sus dirigentes habían promocionado desde el auge carolingio y ayunas del beneficioso sustrato greco-romano y pagano que pervivía en el sur. Por ese motivo frente a un movimiento cultural liberador, innovador y ajeno al nefasto predominio de la superstición semita solo podían reaccionar con hostilidad. En ese sentido Lutero, como en su momento Bernardo de Claraval, solo puede ser considerado como un paleto radical al que Europa y el mundo le deben una involución absoluta que todavía padecemos. Y Calvino fue todavía peor.

Sin embargo las burguesías de esos territorios, básicamente incultas y dominadas por el dogmatismo eclesiástico, siguieron a estos "profetas" uniendo sus absurdas y ridículas predicaciones sectarias a sus intereses sociales y económicos. Y para colmo, los más radicales de entre ellos, acabaron desembarcando en los siglos XVII y XVIII en América del Norte constituyendo el sustrato ideológico de los Estados Unidos que por este mismo motivo ha acabado convirtiéndose en un imperio bárbaro incompatible con la civilización y con el progreso humano. De la ideología de los Estados Unidos solo pueden surgir actos necios, contraproducentes y propios del integrismo religioso más despreciable y risible. Por desgracia son los que cortan el bacalao y los que potencian desde 1977 la llamada Revolución Conservadora que aspira a dominar el mundo imponiendo una nueva edad media sobre el mismo.

Por desgracia la mayor parte de los gobiernos mundiales, y todos los europeos sin excepción, son simples títeres de ese gran capital que continua imponiendo su arcaíca ideología (procedente de la edad del bronce) sobre sociedades a las que condena a la involución moral, social e ideológica. Llegará el día en que estas sociedades deberán exigir cuentas a sus gobernantes y protagonizar un salto cualitativo desde una forma de pensar propia de incultos pastores asentados en montañas marginales y apartados de las grandes civilizaciones del pasado (los judíos) y sus incultos y bárbaros seguidores europeos que destruyeron la civilización greco-romana (los cristianos) para conquistar verdaderos horizontes de libertad y progreso moral y social propios del hombre moderno. Mientras tanto los gobiernos supeditados al gran capital seguirán impulsando leyes sociales y económicas injustas que solo favorezcan al gran capital y sus detentadores y leyes morales encaminadas a la imposición de la enfermiza moralidad procedente de la superstición semita. De hecho, y hay que tenerlo muy en cuenta, la revolución sexual camina de la mano de la revolución social. Son una y la misma cosa y el amante del progreso y de la libertad humanos ha de combatir ferozmente en ambos frentes así como en el de la ecología.

El arma más importante de los diferentes gobiernos para imponer la mentalidad atrasada, teocrática, totalitaria y contraproducente del totalitarismo ultraliberal y neoconservador es el desconocimiento de la sociedad y la absoluta y perversa hipocresía de dichos gobiernos y todos sus medios de propaganda que abarcan desde una versión perversa de la ciencia médica (y muy especialmente de la psicología) hasta todo el entramado de prensa y aparato judicial. Su táctica es convencer a la gente de que lo que hacen es por el bien de colectivos débiles y que necesitan una protección especial (la infancia es un clásico, las mujeres otro y eso acaba convirtiendo al feminismo que sigue las doctrinas del sufragismo anglosajón en una arma de destrucción masiva contra la libertad y el progreso social y moral).

Hoy por hoy el feminismo mayoritario y podemos decir oficial es una pura y simple máscara de la Revolución Conservadora, un medio de disfrazar de moderna y progresista a la nefasta influencia del calvinismo. Y, por desgracia, en España estas feministas radicales y encubiertamente conservadoras han llegado al poder de la mano de Zapatero en una amalgama de "progres" (es decir: de derechistas disfrazados de modernos y pseudoizquierdistas) y están dedicándose desde hace años a la imposición de la ideología calvinista más retrógrada de la mano de "lideresas" de tan escaso perfil intelectual y político (aunque tan alto en lo dogmático) como las señoritas Pajín y Aído que vienen a ocupar el papel de las beatas de sacristía antiguas. Solo que ahora, en lugar de ser las portavoces del párroco, lo son del calvinismo liberal anglosajón.

 En estos días han dirigido su cruzada moralizante contra los anuncios de prostitución y contactos en la prensa. ¿Sus argumentos?...los propios de los ultraconservadores americanos para imponer sus principios morales de raíz bíblica sobre el conjunto de una sociedad que, para ser sana y verdaderamente democrática, no solo debería ser laica sino estar por completo libre del influjo de las sectas semitas. Mientras la ideología más o menos encubierta de estas dicte las leyes, los usos sociales y éticos de la sociedad seguiremos viviendo en sociedades teocráticas y enfermas contrarias al progreso e incompatibles con la civilización. Pero decíamos ¿cuáles son los argumentos de esta nueva cruzada de las femeninistas del gobierno?...e insistimos: los propios de los ultraconservadores americanos: especialmente la desinformación (incluyendo la mentira desvergonzada) y la hipocresía. Hablan de la necesidad de proteger a la infancia y a las mujeres y de combatir a las mafias. Palabras rimbombantes para esconder su verdadero designio: la imposición de la moral semita en la sociedad.

Ya lo hemos explicado en estas mismas páginas decenas de veces: quien pretende "proteger" a los niños de la sexualidad y sus diferentes manifestaciones es simplemente porque las considera malas, pecaminosas. Es decir: parte de la base de la contraposición entre la carne y el espíritu y de que el niño debe ser protegido del pecado el demonio y la carne, en definitiva: habla desde la ideología teocrática semita. Lo correcto es, precisamente, la posición contraria: comprender que la sexualidad es parte de la naturaleza humana desde el nacimiento mismo del individuo y que este no debe ser protegido contra ella sino adecuadamente educado en su uso y disfrute. Pero no, a estas alturas de vida nuestros dirigentes siguen adecuando sus actuaciones al posicionamiento retrógrado y arcaizante de la mentalidad semita y posponen conscientemente la opción verdaderamente sensata, racional y progresista en la educación de los niños y en los usos sociales. No debe extrañarnos, ya hemos dicho que son títeres del gran capital y su despreciable Revolución Conservadora. De modo que, ya lo vemos, el primer argumento de nuestras feministas dominantes es puramente cristiano y, como tal, iconsistente y despreciable a la par que sumamente clarificador de la base de su pensamiento.

Otra de las excusas para justificar la prohibición de los anuncios de prostitución y contactos en la prensa es la de luchar contra la explotación de las mujeres y la proliferación de mafias dedicadas a la trata de blancas. Exactamente la misma que se utilizó para la imposción de la Mann Act en los Estados Unidos en 1910, uno de los jalones del prohibicionismo anglosajón impulsado por la Liga de Damas para la Templanza que, como sabemos, eran las mismas que impulsaron el sufragismo en los Estados Unidos y que estuvieron también detrás del establecimiento de la censura en el cine, de la ley seca y de la prohibición de las drogas en 1925. Esta gente siempre actúa igual: imponiendo prohibiciones inútiles (porque no solo no evitan el mal que pretenden combatir sino que lo enquistan multiplicando la aparición de mafias a raíz de la prohibición) con excusas que solo son hipocresía. La Mann Act oficialmente se dirigía contra el rapto de mujeres que luego eran presuntamente prostituidas en otros estados. En realidad se utilizó como arma contra el adulterio y contra la fuga de solteras que escapaban de la voluntad de sus padres. Es de notar que las leyes contra la trata de blancas y la prostitución de la ONU son una copia más o menos evolucionada de la Mann Act y que los mismo argumentos se utilizaron en la comisión presidencial sobre la pornografía en tiempos de Reagan para tratar de criminalizar este sector y ceñirlo, en cualquier caso, a unas normas aceptables para los ultraconservadores. Siempre son los mismos argumentos con las mismas intenciones.

Y en este caso lo que buscan nuestras dirigentes feministas, directas herederas de la ideología ultraconservadora de las sufragistas damas por la templanza de finales del XIX y principios del XX en los países anglosajones, no es la protección de las mujeres sino la simple y llana prohibición de la prostitución, tal y como lo está en los Estados Unidos y tal y como sus homólogas suecas consiguieron prohibirla en Suecia. Y eso con un interesante resultado secundario: con la excusa de combatir la explotación y las mafias, se condena a la explotación y la criminalización a las mujeres (y los hombres, las feministas siempre se olvidan intencionadamente de ellos) dedicados a la prostitución y se criminaliza a los clientes. Sabiendo además que la prohibición no va a acabar con la prostitución del mismo modo que no ha logrado acabar con el consumo de drogas ni logró en su momento acabar con el del alcohol.

Prohibir es una medida estúpida que jamás sirve de nada y tan solo se justifica por el ansia de los ultraconservadores de imponer su moral a la totalidad de la sociedad.

De hecho, y esto es algo tan notorio que resulta obvio, el mejor medio para proteger a las mujeres de la explotación y para destruir a las mafias es la aceptación de la prostitución como una actividad legítima y otorgar a quienes la practiquen la protección del estado y la rehabilitación social mediante la normalización de su desempeño.

La opción correcta, la que protege a las mujeres y hombres que la practican, la que resulta más acorde con la razón y con el progreso social es la legalización de la prostitución, su reglamentación y la normalización social. Las prostitutas deben ser reconocidas como elementos útiles de la sociedad (mucho más útiles, por ejemplo, que las monjas) y gozar de la protección del estado y el reconocimiento social. Del mismo modo el proxeneta y quienes se organicen para ejercer el proxenetismo deben ser castigados con la máxima dureza. Ese es el camino, no la prohibición. Pero, por desgracia, nuestras autoridades son meros títeres de los ultraconservadores anglosajones y nuestras feministas, meras copias del feminismo wasp ( y por lo tanto de base calvinista). Lo que subyace detrás de su empeño en prohibir los anuncios de prostitución y contactos en la prensa es establecer una censura previa en los medios de comunicación que más pronto que tarde justifique una prohibición de la prostitución lo que, de facto, arrojará a prostitutas y prostitutos en manos de las mafias que se fortalecerán en lugar de desaparecer. Toda prohibición conlleva una desprotección y criminalización de las víctimas (drogadictos, alcohólicos, prostitutas) y un auge de los explotadores (las mafias). Sí, bien mirado, la prohibición es una medida puramente capitalista, que favorece al capital y perjudica a la gente de a pie. Por eso hay que posicionarse contra toda censura y contra todas las prohibiciones que desde finales del siglo XIX y a lo largo del XX han ido imponiendo esos que ahora llamamos neoconservadores y que son los fachas meapilas de toda la vida.

 

NOTA.- la fotografía es de Lady Pain

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29/03/2011 18:32 disidenteporaccidente Enlace permanente. censura No hay comentarios. Comentar.

DEMOCRACIA REAL YA.- MANIFESTACIÓN EL 15 DE MAYO.

Desde estas páginas llevamos año y medio clamando por la movilización. Diciendo que no podemos seguir así. Que vivimos en un régimen falsamente democrático. Que se ríen de nosotros. Que caminamos de nuevo hacia la esclavitud con la pérdida de nuestros derechos sociales y ciudadanos, de nuestra libertad. Diciendo que o nos movemos o lo perdemos todo. Exhortando al compromiso, a la valentía, a la decencia, a la unidad en la diversidad para decir NO a los especuladores, NO a los explotadores, NO a un estado de cosas pensado para que los ricos se hagan cada vez más ricos y nosotros, la gente normal, cada vez más pobres.

Y parece que no estamos solos en ese clamor. Las cosas empiezan a moverse, a cambiar. Estamos hartos y comenzamos a reunirnos para ,como sociedad sana y democrática, como un solo pueblo unido en lo fundamental: que el estado debe estar al servicio de las necesidades de los ciudadanos y no al de los intereses del gran capital, salir pacíficamente a la calle y exigir que se nos escuche ,que las cosas vuelvan a su cauce. Que la racionalidad y la justicia se impongan. Para defender el establecimiento de una verdadera democracia hecha por y para el pueblo. La soberanía es nuestra, nosotros debemos decidir para el bien común. Y está llegando el momento.

Diversas organizaciones, entre las que no se cuentan ni partidos políticos ni sindicatos, grupos de personas que se han ido uniendo al poner en común sus inquietudes y preocupaciones, gente diversa en cuanto edad, ideología y nivel de compromiso político, se han unido en la plataforma DEMOCRACIA REAL YA con la intención de organizar dicha movilización ciudadana que se ha fijado, como una serie de manifestaciones pacíficas a lo largo y ancho de las ciudades de España el 15 de mayo a las 18 horas. Desde estas páginas no podíamos menos de unirnos a dicha iniciativa y animar a nuestros lectores a hacerlo también. Para mayor y mejor información os recomiendo visitar la web http://democraciarealya.es donde podréis leer el manifiesto elaborado como explicación de los motivos que nos impulsan a la movilización, los colectivos y blogs que se suman a la iniciativa y otra serie de detalles que os pueden resultar de interés.

Desde estas páginas solo un par de cosas más: prometer que seguiremos informando sobre la convocatoria y citaros a las seis de la tarde del 15 de mayo en el inicio de la manifestación. Nos corresponde a nosotros decir "hasta aquí hemos tragado"...¡salud y democracia!

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