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CENSURA: ANIME HENTAI (JAPÓN 2010)

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En 1949 Akira Kurosawa dirigió una película titulada "Perro Rabioso" que contaba entre sus primeras secuencias con planos de un perro callejero gruñendo y enseñando los dientes. En ese momento Japón acababa de perder la guerra y se encontraba invadido por los estadounidenses que, como vulgarmente se dice, cortaban el bacalao en Tokio.Pues bien, hubo una dama estadounidense, esposa de algún jerifalte de la ocupación, que vio la película (en japonés y sin enterarse de nada), le explicaron el título, vio el perro y puso el grito en el cielo proclamando que aquellos nipones salvajes habían infectado a propósito de rabia a un inocente perro para filmar unos planos impactantes y que la película debía ser prohibida de inmediato. A punto estuvo de serlo. Por fortuna Kurosawa pudo defenderse y supo explicar que el perro que aparecía en su película tan solo era un chucho callejero que enseñaba los dientes, nada más y la película pudo exhibirse en su momento y ha llegado hasta nosotros.

Esto, que puede parecer una anécdota, es en realidad un síntoma. Desde el último tercio del siglo XIX cada escándalo, cada prohibición, cada retroceso de la libertad personal, artística, sexual y de expresión tiene detrás una anglosajona evangelista que grita histérica pidiendo la prohibición de aquello que su limitada cultura y su puritanismo bíblico no le permite entender. Fueron ellas, a través de su Asociación de Mujeres Cristianas para la Temperancia, las que impusieron la censura en el cine, las que impusieron la Mann Act (en teoría una ley para impedir la trata de blancas pero en realidad contra el adulterio) que luego las leyes internacionales de las Naciones Unidas se encargaron de universalizar después de 1945, fueron ellas las que impusieron la ley seca, la prohibición de las drogas, las que encabezaron la revolución conservadora que todavía padecemos a partir de 1977...

Siempre es lo mismo: parten de la idea básica calvinista de que ellas ( y ellos) son una raza superior destinada a salvar al mundo del pecado y de la carne, elevan a paradigma universal su modo de ver el mundo basado en la idea de pecado y de purificación mística y lo imponen, utilizando hipócritamente pretextos y causas en las que todos sin excepción estamos de acuerdo (generalmente la protección de la infancia) para imponer de modo imperialista su criterio moral y cultural sobre los ajenos. Lo malo es que les funciona: desde aproximadamente 1880 están logrando hacer del mundo un dominio de mentalidad calvinista y puritana. Y la marea sigue creciendo mientras intelectuales, artistas y agentes sociales, especialmente en Europa, que debería erigirse en paradigma de la libertad y del antimesianismo anglosajón globalizador y evangelista, lejos de luchar, se aborregan doblegándose a imposiciones injustas para mendigar subvenciones o atención mediática. Hubo una generación rebelde después de la Segunda Guerra Mundial pero quedó neutralizada en torno a 1978. Desde entonces solo existen, en la mayor parte de los casos, mindundis obedientes o indignos payasos oportunistas. Claro está que los rebeldes no encuentran forma de publicar y, si lo hacen, los medios directamente les ignoran. Porque si hay algo evidente en la Europa de nuestros días, aunque se empeñen en contarnos lo contrario, es la falta de libertad creativa y de expresión y la existencia de una no por subrepticia menos eficaz censura. Precisamente cualquier aficionado al anime, y no necesariamente del género hentai, es perfectamente consciente de ello. Son frecuentes las mutilaciones de capítulos, el manipulado de imágenes y diálogos cuando no directamente la encubierta prohibición de series enteras. Y este fenómeno es todavía más virulento en los países anglosajones donde la censura, que sí existe y se reconoce, ha cargado contra los productos del anime japonés con toda su fuerza. En el anterior artículo de esta serie hablábamos de las reacciones puritanas en Australia y entre las que citamos en él podemos añadir una guerra abierta contra el anime en general y el hentai, por supuesto, en particular. ¿Por qué sucede esto?...es evidente: porque Japón no es una colonia cultural ni un subordinado económico del imperialismo calvinista anglosajón y se ha constituido de hecho en la única potencia económica capaz de aportar un enfoque disidente con respecto a la campaña de puritanismo imperialista iniciada a mediados de los setenta por los evangelistas anglosajones y tan eficazmente secundada por las diferentes y perniciosas democraciascristianas europeas. El anime japonés es una voz disonante que conviene acallar para conseguir la imposición del pensamiento único puritano consustancial al capitalismo anglosajón y sus adléteres. Por eso se hace lo imposible por denigrarlo, criminalizarlo, eliminarlo y, en última instancia, domesticarlo y someterlo a las normas generales.

Y ese ataque es generalizado contra todo el anime  que, insisto, no deja de sufrir los embates de la censura a lo largo y ancho del mundo dominado por los defensores de la llamada Revolución Conservadora, esto es: el mundo anglosajón y una Europa convertida de hecho desde 1945 en una simple colonia cultural, económica y política del mismo. Pero adquiere especial virulencia contra el género hentai y, dentro del mismo,  contra los subgéneros del lolicon y del shotacon.

Es más: el ataque contra estos es frontal, cuenta incluso con la habitual connivencia de políticos conservadores locales, y se envuelve, como suele ser habitual, en grandes palabras y dignos conceptos con los que todos, absolutamente todos, estamos de acuerdo cual es la protección de la infancia y el impedimento de la explotación sexual de los niños. ¿Quien va a discutir semejante principio?...y ahí es donde el ataque calvinista anglosajón juega a fondo la baza de la hipocresía. Utiliza el llamamiento de un consejo mundial contra la explotación sexual de la infancia en Río de Janeiro, celebrado en 2008, del que se hace eco nada menos que la UNICEF para exigir la prohibición de esos géneros.

Pero tenemos que recordar que el anime y el manga son simples dibujos, ficciones. En ese sentido el llamamiento de la UNICEF resulta tan estúpido como si alguna institución internacional exigiese la prohibición de las obras literarias, cinematográficas o de comic de género negro para luchar contra los asesinatos y la delincuencia. De hecho es lo que en este caso se pretende: vulnerar deliberadamente la libertad de expresión y de creación artística con la excusa de combatir el crimen. ¿se comprende la estupidez y el exceso?...sin embargo no es una circunstancia que podamos tildar de excepcional. Se encuentra en la base misma del asalto del puritanismo anglosajón contra la libertad de expresión y los posicionamientos culturales distintos de los suyos. Tanto es así que con las leyes impuestas en toda Europa al respecto, sin exceptuar España, hoy por hoy sería ilegal publicar una novela del calibre de la Lolita de Nabokov por considerarse apología de la pedofilia. Cierto es que esta todavía no se ha prohibido,  es a causa de su reconocimiento como obra literaria de calidad previo a la Revolución Conservadora. Pero es muy importante que sepamos que si se escribiese hoy en día no se podría publicar, sería ilegal en todo el mundo anglosajón y en toda Europa. Una vez más nos encontramos en la tesitura de siempre: con la excusa de la protección de la infancia, principio con el que obviamente todos estamos de acuerdo y que sirve para manipular fácilmente a los ciudadanos menos preparados intelectualmente, se ataca en realidad la libertad de expresión y de creación artística con un objetivo muy preciso que ya hemos explicado: imponer la reforma protestante sobre la libertad conquistada en el renacimiento.

Es preciso insistir en ello. El renacimiento surgió cuando la evidencia demostró que la forma de hacer, pensar y organizar la economía y la sociedad impuesta por el cristianismo era perjudicial e insostenible. Se volvieron entonces los ojos hacia el glorioso pasado de la civilización, del paganismo y se recuperó la libertad que es consustancial al mismo. Semejante giro ideológico no podía ser aceptado por los monjes de los provincianos y ultrarradicales monasterios del centro de Europa que lanzaron un movimiento reaccionario para aniquilar el renadimiento: la reforma. No es casualidad que Lutero se radicalizase como monje agustino tras visitar la Roma de 1510. Su fanatismo religioso cristiano solo podía escandalizarse ante la liberación de Italia en su retorno a la verdadera civilización que el cristianismo aniquiló pero jamás logró enterrar del todo. Desde entonces la guerra entre las libertades alcanzadas en el renacimiento y las reaccionarias sectas cristianas, especialmente las protestantes, que no han dejado de radicalizarse desde 1520, sobre todo al otro lado del Atlántico, en esa reserva de alumbrados fanáticos que son los Estados Unidos, y la lucha sigue en pie, con mayor virulencia si cabe desde que tras la década de libertad y avances sociales de 1968-1977, los radicales se sacaron de la manga la ya citada Revolución Conservadora, que sigue ganando posiciones. Desde 1977 la libertad en todos sus frentes no ha dejado de perder terreno, los avances sociales conquistados entre 1968-1977 también.

En ese contexto el ataque contra el anime hentai y sus subgéneros, no deja de ser una imposición imperialista de los tabúes religiosos de las sectas evangelistas sobre una cultura diferente, con otros parámetros y otros valores. Algo idéntico a lo que ya comentamos al tratar sobre Australia con respecto a la prohibición de alcohol y pornografía a los aborígenes. Venga la indicación de la UNICEF o no, es irrelevante, desde 1945 las leyes y organismos internacionales están al servicio de la imposición imperialista de los criterios políticos, económicos, sociales, religiosos y morales de los Estados Unidos. Y esto es mucho más cierto desde la caída de la Unión Soviética en 1991.

La excusa la conocemos, sabemos también que siempre utilizan subterfugios que les hacen aparecer como bienhechores de la humanidad, verdaderos filántropos progresistas, cuando en realidad tratan de imponer su radicalismo ideológico y su discurso único sobre el conjunto de la sociedad y las diversas culturas. Y, por cierto, sabemos también que sus métodos sencillamente no funcionan, en lugar de solucionar los problemas los enquistan y generan otros mayores. Piénsese  lo que sucedió con la Ley Seca o con las prohibiciones del consumo de drogas. El consumo en lugar de ceder se dispara y en lugar de estar normalizadas las vías de producción y distribución caen en manos de redes mafiosas haciendo aumentar la delincuencia y la corrupción. Prohiben por fanatismo, pero como no les acompaña la razón, crean problemas mucho más graves que encubren culpando de todo a los demás en lugar de a su forma equivocada de hacer las cosas. Tampoco nos debe extrañar, siempre lo hacen así. Basta mirar lo sucedido con la actual crisis para comprenderlo. La generó su equivocada y avariciosa forma de liberalismo salvaje pero se carga en el haber de los explotados por el mismo. Siempre hacen igual.

Claro que llegados a este punto cabría preguntarse de donde procede ese terror de los conservadores anglosajones a la diversidad de opinión, al debate o incluso a la libertad de creación en lo tocante a ese campo: la sexualidad infantil y juvenil. Sí, dicen que para evitar la explotación sexual y para proteger a la infancia...pero olvidémonos de la retórica propagandística y profundicemos más. Es preciso que lo hagamos porque se trata en la práctica de mejorar la educación de nuestros hijos apartándolos del fanatismo y los tabúes religiosos impuestos por unos sectarios poderosos pero alucinados.

Naturalemente que en estas páginas estamos en contra de la explotación sexual de los niños, pero sin embargo somos fervorosos defensores de un desarrollo equilibrado, natural y progresivo que esté libre de la absurda idea de pecado, que no se vea afectado por irracionales tabúes religiosos y evite en lo posible las prácticas de pedagogía tóxica y control mental.

Y ese es el gran problema que tienen los adalides de la Revolución Conservadora, que no buscan proteger a la infancia y la juventud, sino someterlas a sus tabúes religiosos procedentes de la idea semita de pecado adoptando los métodos que ya son tradicionales en los Estados Unidos: juramentos de pureza, que se obligan a prestar a niños de nueve años, y campañas de abstinencia que inició Reagan y que la administración de Bush hijo pretendió extender hasta los jóvenes adultos que permanecieran solteros.

Más aún: utilizan la herramienta de la edad de consentimiento, que podría ser incluso razonable bien empleada, pero que les sirve para falsificar el natural desarrollo sexual de los adolescentes elevándola indebida y falazmente hasta edades que en muchos países y estados se acercan o superan los 18 años. En otras palabras: se han recuperado las antiguas y superadas leyes de estupro y con idénticas intenciones de imposición moral. Pero esta dinámica perversa tiene otras derivaciones mucho más preocupantes. Se alarga la infancia y consiguientemente también la adolescencia que muchos psicólogos de las peores escuelas prolongan fácilmente hasta los 25 años cuando no hasta lo 30. De modo que la juventud se entiende comenzada en la treintena. Ergo, y este es el chiste, pueden proponerse políticas económicas y laborales, como no hace mucho sucedió en España, que aceptando el hecho de que la adolescencia prácticamente se prolonga hasta los 30 años estiman lícita la implementación de contratos laborales basura anclados en la precariedad y en salarios bajos. Es decir: que en el fondo, todo el discurso de la protección de la infancia nos lleva de hecho a la fabricación de una mano de obra barata y de aluvión al servicio de las empresas y en beneficio de las mismas pero en perjuicio de hombres y mujeres que, aun con los estudios universitarios terminados, no hablemos ya de los medios y de formación profesional, son considerados adolescentes y privados de sus verdaderas necesidades y aspiraciones personales y laborales.

Conque, mira por donde, defender el lolicon y el shotacon, la libertad de expresión y creación artística y la reivindicación de los avances en psicología, educación y libertad sexual de los setenta y el rechazo a las pretensiones sobre la educación de niños y adolescentes de los partidarios de la Revolución Conservadora nos conduce a un solo punto de partida: la defensa de la justicia social y de los derechos de los trabajadores, especialmente de los jóvenes, frente a la voracidad insaciable del capital.

Libertad y justicia marchan siempre unidas. Cualquier planteamiento en contra de la primera esconde siempre un ataque a la segunda. Es bueno que seamos conscientes de ello y de que en la práctica desde 1977 sufrimos un constante retroceso tanto de la libertad personal y de expresión como de la justicia social. Y va siendo hora de que nos rebelemos.

 NOTA.- la foto es de diebmx

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: silverthing

esa asido la explicacion mas convinsente que escuchado, no me refiero al lo del henta, sino a la libertad de exprecion que es destruida por esa clase de jente,
desde mi punto de vista estoy de acuerdo

Fecha: 07/04/2010 07:13.


gravatar.comAutor: Fernando Busto de la Vega

Precisamente de lo que se trata en este blog es de defender la libertad de expresión y de conciencia así como la enriquecedora diversidad cultural combatiendo el imperialismo del puritanismo anglosajón y el totalitarismo de las sectas basadas en la superstición semita (cristianismo, islam, judaísmo). El asunto del hentai es solo un ejemplo más entre muchos de esa constante disminución de libertades y diversidad de puntos de vista.

Fecha: 07/04/2010 13:24.


gravatar.comAutor: daniel tarango castillo

la verdad me impreciona demasiado tu trabajo, es inprecionante, aqui demustras muchos puntos afabor de la livertad de exprecion y no esa basura que nos veden los estado unidenses, me gustaria platicar con vos.

Fecha: 27/01/2011 04:54.


gravatar.comAutor: Fernando Busto de la Vega

Gracias, Daniel, por la amabilidad de tu comentario. Siempre resulta agradable ver que lo que uno escribe sirve para algo, especialmente en momentos como los presentes en los que la libertad de expresión vive un retroceso constante en todo el mundo y los ciudadanos debemos reivindicarla en todos los frentes y con la conciencia clara de que formamos una sola sociedad aunque nos separen fronteras y enormes distancias.
Solo existe una patria verdadera: la de los que amamos la libertad y la justicia por encima de todo. Lo demás es oscuridad (dicho de otro modo: oscurantismo).

Fecha: 27/01/2011 20:05.


gravatar.comAutor: ORLANDO

NOOOOOO PUEDE SER ERA ALGO CON LO QUE ME ENTRETE NIA VER AVECE POR QUE ES GRACIOSO VER COMO DE SIA KYAA JEJEJ POS NIMODO PERO SI ME DIVERTI VER ALGUNO DOUJIN PERO ESO NO ES MI ESTILO ARO SOY UN GAMER 100 Y EL ANIME ES LO MEJOR Y EL ECHII NO TAN GROTESCO DMC . DETROID METAL CITY

Fecha: 29/01/2011 10:50.


Autor: damian

improsionante francamente tu comentario es muy correcto y la forma adecuada de expresarte es muy sobria, felicitaciones por el blog es buenisimo sin lugar a duda tienes mucha razon.

Fecha: 14/11/2011 16:37.


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