EL NOCIVO CONFORMISMO DEL 15-M
Pues sí: contra los que muchos de sus participantes quieren creer y contra lo que la propaganda de la extrema derecha, que pretende pintarlo con los desvaídos colores de pasadas y en gran medida fabuladas checas, insiste en vomitar, lo cierto es que el movimiento 15-M es, y desde su mismo origen, profunda y nocivamente conformista.
Desde el mismo momento en que parte de la idea de que su misión solamente es enunciar lo que está mal para que los culpables (oligarcas y políticos a su servicio) lo arreglen sin que el régimen social y político vigente sufra profundas transformaciones sino solo pequeñas reformas se convierte en una verbena conformista sin demasiado sentido político ni verdadera eficacia política y social.
Lo explicaré con un ejemplo que todos entenderemos.
Imaginemos un edificio cuyos propietarios lo han dejado deteriorarse hasta amenazar ruina. Con su actitud el 15-M es el vecino que grita desde el balcón de al lado para que los negligentes propietarios hagan algo con su ruinoso edificio. Se les pide que al menos pinten la fachada y adornen los balcones con flores para que la cochambre no resulte tan evidente y antiestética.
Inmediatamente surgen dos preguntas evidentes:
1ª.- ¿Qué nos hace pensar que los negligentes propietarios a quienes beneficia la ruina del edificio harán caso a quienes se lo piden desde fuera? y 2ª.- ¿Aún en caso de realizarse evitarían las reparaciones cosméticas la inevitable ruina del edificio?
Las respuestas también son evidentes. Por lo tanto la actitud de quienes gritan desde fuera para rogar cambios simplemente cosméticos no solo es profundamente conformista sino absolutamente inútil. Políticamente se sitúa en el típico estadio prerrevolucionario. Es exactamente la fase de la Revolución Francesa en que el pueblo fue a rogar a Luis XVI que atendiese sus ruegos para encontrarse, como está sucediendo en España, con que el régimen vigente no atiende ruegos ni preguntas, tan solo los ignora mientras puede, los soporta mientras está en inferioridad táctica y luego reprime contundentemente a los que protestan para volver a ignorarlos una vez restablecido el "orden".
El paso histórico normal una vez constatado ese ciclo de ignorancia-tolerancia forzada-represión-ignorancia de cualquier régimen ante quienes le piden respetuosamente que cambie de naturaleza, es pasar del estadio prerrevolucionario a la revolución efectiva. Hubiera sido el camino lógico del 15-M entre el 2011 y el 2012. No ha sucedido todavía, el movimiento sigue en el más estricto conformismo esperando que el régimen se enmiende y sin comprender, por tanto, que la naturaleza del mismo es esa, precisamente la que les impulsa a protestar y que no cambiará mientras pueda seguir alimentándose de sí mismo a través de sus propios mecanismos viciados, como las elecciones amañadas y las instituciones "democráticas" que ya no representan al pueblo pero sí a las facciones enfrentadas dentro del régimen.
Volviendo al simil del edificio en ruinas: los negligentes propietarios ignorarán pertinazmente a los vecinos que les piden cambios cosméticos amparándose en los títulos de propiedad del inmueble y hasta puede que tengan la desfachatez de hacer colectas y recaudar dinero entre quienes les hacen las peticiones para acometer las supuestas reformas aunque acabarán gastando ese dinero en irse de vacaciones a un buen hotel.
El conformismo frente a la desfachatez solo conduce a ser ridiculizado y, acaso, estafado o extorsionado.
Frente al problema que representa el edificio en ruinas la única solución eficaz es ignorar títulos de propiedad de legitimidad más que dudosa y ocupar (okupar si se prefiere) el inmueble no para efectuar en él limitados cambios cosméticos sino para derruirlo y construir otro nuevo y efectivo que sirva a los intereses de la mayoría y no a los de unos supuestos propietarios negligentes que se benefician del deterioro del mismo.
En otras palabras: los problemas que padecemos solo se arreglarán dejando atrás el estadio prerrevolucionario y pasando abiertamente a la revolución.
España es del pueblo, no de los políticos corruptos, ineficaces y traidores ni de los oligarcas rayanos en la psicopatía social que los manejan. Hay que derribar, por las malas si es preciso, el viejo edificio, castigar con la máxima dureza a quienes traicionaron al pueblo y elevar un edificio nuevo, mejor, más cómodo y más eficiente.
Después del 15 de mayo de 2012 debe acabar el conformiso y comenzar el CAMBIO. Pero el de verdad, no el que periódicamente nos prometen nuestros políticos corruptos para hacerse fraudulentamente con un puñado de votos.
Y ese cambio debe ser de todos y para todos, dejando desde el principio muy claro que la soberanía reside en el pueblo, no en las instituciones usurpadas por la partitocracia liberal, y que es al pueblo a quien deben obediencia las llamadas fuerzas armadas y de seguridad del estado y que sus penas no serán menores a las de los oligarcas y políticos corruptos si, llegada la necesaria transformación social y política, olvidan esa verdad evidente y sucumben a la tentación de reprimir al pueblo para salvar los privilegios de la decadente y antidemocrática casta que actualmente detenta el poder.
EL VERDADERO PROBLEMA DE ESPAÑA.
El verdadero problema de España no son sus políticos corruptos, traidores y golpistas; no es el golpe de estado encubierto que estamos sufriendo; no es la oligarquía voraz que está aprovechando la crisis creada por ella misma para enriquecerse a costa del pueblo y aumentar y blindar sus ya excesivos privilegios; no es la ineficacia económica y la estulticia moral de los gestores económicos ni nuestra creciente condición de colonia tercermundista; no es la indiscutible deriva dictatorial, ni el endeudamiento de la banca, ni la prima de riesgo, ni siquiera el paro.
Lo anteriormente enunciado son, sin duda, gravísimos problemas a los que nos enfrentamos pero no son EL PROBLEMA.
EL PROBLEMA, el verdadero problema de España, es el populacho: la gentuza que sale a la calle en estado de histeria a celebrar una estúpida "tradición" franquista como el traslado de alguna estatua inanimada o el triunfo de un equipo de fútbol y luego se queda en su casa cuando la parte sana de la sociedad se mueve para combatir todos los gravísimos problemas enumerados en el primer párrafo de este artículo y aún se atreve a mirar con desprecio a quienes se movilizan para protestar, a denostarlos, incluso, con los epítetos prefabricados por los medios de comunicación en manos de la oligarquía y los políticos golpistas.
El problema de España, el verdadero problema, es lo que podemos denominar la borregada, los residuos del franquismo sociológico que han convertido este país en un vertedero, en un erial poblado por ratas obedientes al poder y dispuestas a saltar sobre los más débiles para desplumarlos o, simplemente, golpearlos y humillarlos. Ratas con camiseta que no saben razonar, solo aullar en defensa de unos colores, los que sean, sin preguntarse qué hay detrás de los mismos ni en qué les perjudica o degrada mantener esa actitud irracional, visceral y vociferante.
El verdadero problema de España es que la borregada es numéricamente mucho más significativa que la parte sana de la sociedad y que, con semejantes mimbres, es mucho más probable el ascenso de cómodas opciones de extrema derecha (que ofrecen una camiseta por la que gritar y golpear irracional y visceralmente) que el avance democrático que necesitamos.
El verdadero problema de España es la mayor parte de los españoles que, para no recurrir a clásicas expresiones marxistas, definiremos aquí con algún epíteto más castizo: simple gentucilla ignorante y medio asilvestrada inútil para cualquier tarea de progreso social y político, rémoras para el avance y enemigos radicales de la democracia (un sistema político que exige independencia de criterio y, por lo tanto, formarse, pensar y comprometerse).
En resumen: vamos mal e iremos a peor.
IMPRESIONES SOBRE EL 12M15M Y LA III REPÚBLICA.
Hace tiempo, años, que tengo la impresión de que existen poderosas mareas de fondo en la oligarquía española tendentes a la instauración de una república (la tercera) autoritaria, cuando no dictatorial, y de extrema derecha. Un a modo de franquismo redivivo.
Durante treinta años la monarquía, sus comisiones y su papel mediador entre las facciones del régimen cumplieron un papel primordial que ha dejado de tener sentido tras la caída de la Unión Soviética. Ahora la oligarquía no le teme a un pueblo desideologizado durante décadas (con el franquismo primero, con la falacia posmoderna después) y sin posibilidad clara de recibir apoyo externo en sus eventuales demandas. Ya no son necesarias la careta de la moderación ni la ficción del equilibrio social que tanto cacarea, defiende y reclama el PSOE y que, evidentemente, se ha roto definitivamente con el gobierno intruso y golpista de Rajoy.
¿A alguien le queda alguna duda de que ese supuesto equilibrio previo (siempre se decantó de parte de los poderosos) ha sido quebrado deliberadamente y sin intención de restaurarlo?¿A alguien le queda alguna duda de que hay una conspiración en marcha contra el rey y la monarquía (aireando cosas que antes se callaban) y que esta conspiración proviene precisamente de la derecha?...no se olvide qué medios y qué grupúsculos han aireado los trapos sucios con más empeño y han atacado con más saña a la institución monárquica en una concienzuda y nada inocente tarea de desprestigio institucional.
Roto el equilibrio su garante ha dejado de ser necesario y mantenerlo sobre limitar el golpismo de la ultraderecha neoliberal parece resultar demasiado honeroso para determinados intereses privados. Ahora toca deshacerse de él y llevar al pueblo español a la encerrona de una tercera república oligárquica y dictatorial.
Otra parte del puzle es la movilización ciudadana. Una movilización ciudadana que desde el principio se pretendió desideologizada (¿qué otra cosa significaba sino el famoso lema de Democracia Real Ya "no somos de derechas ni de izquierdas?¿qué otra cosa significa su fobia a todo lo que huela a izquierda, a proletario?¿qué si no todo el filibusterismo de sus titiriteros en la sombra contra todo intento de unión de la izquierda en un amplio frente político, sindical y ciudadano para evitar el triunfo del partido golpista, del PP?...)
Por supuesto, como es público y notorio, yo apoyé esa movilización del 15 de mayo de 2011 y lo hice, como ya expliqué en el artículo Treinta Días de Indignación del 15 de junio del año pasado en estas mismas páginas, sin llamarme a engaño y con la clara intención de que esas movilizaciones acabaran englobando y unificando a la izquierda y conduciendo las movilizaciones del pueblo en la dirección adecuada: la de una verdadera democracia social. Resulta evidente que no se ha conseguido del todo.
Ciertamente hay muchas personas en el 15-M y en algunos nodos de DRY que no apoyan la conversión de esta en asociación, que pretenden un avance en la dirección correcta: en la de una democracia de carácter social en todo alejada de una república filofranquista y neoliberal. Pero el peligro no está conjurado. Desde la Asociación DRY y muchos rincones tanto de DRY original como del 15-M siguen empeñados en inculcar los mismos mantras del año pasado a las movilizaciones del 12M-15M: nada de banderas (rojas, rojinegras o tricolores, las otras...), nada de puños en alto, nada de exigir cuentas a la oligarquía (solo a los políticos que la sirven), nada de ideologías...solo manifestaciones orquestadas en torno a un cambio ambiguo que nunca se explica y que, cuando se explica, se reduce a simple palabrería para desprestigiar el actual régimen sin aclarar cual será su sustituto aunque, eso sí, cualquier signo de izquierdismo dentro de las filas "apartidistas" "asindicales" y "sin ideología" es combatido con saña, como la peste misma. ¿Por qué?¿De verdad puede hacerse un r-evolución (ojo a la sibilina reelaboración y mixtificación de la palabra revolución) sin ideología y sin saber a dónde se va?...La historia reciente ya nos ha enseñado que cuando algunos esconden lo que pretenden es porque de decirnos la verdad, se quedarían solos. Lo de DRY es un ejemplo más.
Pretenden movilizarnos como al ganado para conseguir un objetivo concreto (en mayo y noviembre permitir el triunfo del PP a fuerza de desmovilizar a los votantes de izquierdas, ahora simplemente desprestigiar más el régimen que les molesta y quieren sustituir) que no aclaran, que mantienen oculto y difuso, que solo expresan con confusa demagogia...
Ciertamente hay que movilizarse y luchar contra el ilegítimo régimen que padecemos, pero hay que hacerlo con un criterio claro y con la nítida conciencia de que tras las ruinas del actual régimen encontraremos una verdadera democracia del pueblo y para el pueblo, no un engendro fascistoide de la oligarquía y para la oligarquía.
Por mi parte estoy plenamente persuadido de que habrá pronto una tercera república, que será oligárquica y dictatorial, que se están tomando las medidas necesarias para conseguirla y que habrá que luchar por una cuarta verdaderamente democrática de caracter social.
Obviamente, yo el 12, el 13, el 14 y el 15-M me quedaré en casa, por lo dicho en estas líneas y por lo que expliqué en el artículo Este Fin de Semana Me Quedaré en Casa del 16 de septiembre de 2011.
Amigos quincemayistas: mantenéos en guardia. Nos movemos, pero no sabemos hacia donde. Aseguráos de que la locomotora del tren en que viajáis os conduce en la dirección en que pretendéis ir.
Y, honradamente os lo digo: espero equivocarme.
RECTIFICACIÓN (a 11 de mayo de 2012).- Ciertamente no me quedaré en casa como digo en el artículo. Saldré a la calle en defensa de la sanidad y la educación públicas, de un modelo social más justo y en solidaridad con todas las personas y colectivos que están en esa lucha sea desde hace décadas sea tan solo desde el año pasado. Saldré porque no es tiempo de quedarse en casa. Pero saldré ojo avizor y con el puño en alto, porque el enemigo acecha, y desde nuestras propias filas.
GRECIA, LA "EXTREMA IZQUIERDA" Y LA PERVERSIÓN DEL LENGUAJE NEOLIBERAL
Una de las principales bazas propagandísticas del golpismo neoliberal es la perversión de lenguaje sesgando el significado de las palabras a su conveniencia y generando una neolengua destinada a imposibilitar la disidencia hurtándole las palabras y establecer una "verdad" oficial que colonice las mentes de la opinión pública reproduciendo los posicionamientos oficiales.
Mucho y muy sesudamente se ha hablado de esto y mucho podríamos hablar en estas páginas. Pero no lo haremos, será mucho más efectivo poner un ejemplo y extraer las adecuadas conclusiones del mismo.
En las recientes elecciones griegas la segunda fuerza más votada ha sido la coalición Syriza, que en todos los medios de comunicación se define machacona y malintencionadamente como "de extrema izquierda" o de "izquierda radical"...esa es la imagen que a la extrema derecha golpista le conviene transmitir puesto que su baza operativa más importante es presentarse como opción moderada y democrática que toma las medidas necesarias e inevitables. Ellos se presentan como el centro, no como la extrema derecha, para que el populacho desinformado juzgue a quienes se les oponen y ofrecen medidas alternativas como radicales y les repudien por dicha causa.
Psicológicamente todos queremos estar con la mayoría, ser bien valorados, que nos consideren personas ponderadas, inteligentes y abiertas, de ahí el desprestigio de las opciones consideradas como radicales y de ahí que todo régimen totalitario se presente como medida de la normalidad, de lo común, de los que son "como dios manda" para lanzar sobre sus opositores el baldón del radicalismo.
La gente prefiere ser mediocre y gris, permanecer sojuzgada y manipulada a que sus vecinos puedan pensar que es un "extremista"...esa es la baza que juegan constantemente los regímenes liberales tratando de establecer la disputa parlamentaria entre la extrema derecha y la derecha menos agresiva que denominan cínicamente "izquierda" para que todo lo que quede a su izquierda pueda ser considerado radical por muy moderado que sea.
En España el esquema se establece así: el centro-derecha (es decir: la extrema derecha más agresiva y salvaje) es el PP, la izquierda, con tintes casi revolucionarios (es decir: la derecha menos extrema) es el PSOE. Todo lo que queda a la izquierda del PSOE se considera radical aunque se trate de partidos tibiamente socialdemócratas como Izquierda Unida.
En otros países las siglas son distintas pero el esquema, tan útil para el golpismo neoliberal, es el mismo.
Lo cual nos lleva de nuevo a considerar la condición de la Syriza como extrema izquierda política.
Esta coalición agrupa numerosos pequeños partidos de izquierda, es cierto que algunos de talante maoista o trotskysta, pero la inmensa mayoría de carácter social-demócrata, ecologista y eurocomunista (que es una forma de decir social-demócratas). Semejante formación solo puede ser considerada extremista desde el extremismo. Es decir: si en Europa no gobernase la extrema derecha neoliberal y neocon con el tímido recambio semi-keynesiano de una derecha de rostro más humano (como la que representan Hollande o Rubalcaba), si el lenguaje no hubiera sido colonizado y pervertido, la Syriza solo podría ser considerada como centro-izquierda.
Debemos, pues, plantearnos muy seriamente la óptica que han adoptado los regímenes de la Europa occidental para que la social-democracia parezca extremismo de izquierda y el social-liberalismo de partidos como el PSOE se presente como un peligroso escoramiento hacia la revolución...
Exacto: solo desde la más extrema derecha puede tenerse esa perspectiva y queda así demostrada la perversión del lenguaje llevada a cabo por la oligarquía golpista y la necesidad no solo de devolverle a las palabras su verdadero significado sino de hacer bascular el sistema para que la extrema derecha, enemiga del bien común y del pueblo, sea, como corresponde a una verdadera democracia, no solo barrida del mapa electoral sino, incluso, de la legalidad.
Debemos recuperar el centro y el centro es incompatible con el predominio de los intereses de una clase hegemónica y con su ideología viciada. Democracia y capitalismo son términos antagónicos y va siendo hora de que lo comprendamos.
BCE EN BARCELONA: EJEMPLO DE UNA POLÍTICA PSICÓTICA.

Un brote psicótico es una ruptura con la realidad propia de sujetos con transtornos de la personalidad, especialmente aquellos conceptuados como borderlines.
Así las cosas podemos definir lo que está sucediendo estos días en Barcelona con el Banco Central Europeo como un brote psicótico propio de un régimen con transtornos de personalidad democrática, un sistema borderline, profundamente perturbado y enfermo que ha perdido todo contacto con la realidad.
Analicemos los hechos para justificar mejor nuestro diagnóstico.
El BCE es la piedra de clave de la estafa masiva en que se ha constituido el euro. Europa, siguiendo el fanatismo neoliberal y los designios del capitalismo salvaje a cuyo servicio han estado la inmensa mayoría de los políticos del continente, casta corrupta y de traidores a los que será preciso castigar con la mayor dureza por sus crímenes, estableció un sistema económico destinado a empobrecer a los ciudadanos y a las naciones (entendidas en democracia como expresión de la unidad del pueblo en un proyecto para el bien común y desde el capitalismo como estructuras que parasitar para favorecer el robo e implementar la represión contra las legítimas protestas de quienes son robados) para enriquecer desproporcionadamente a las oligarquías dominantes a través de un ilegítimo enriquecimiento de la banca a la que se introdujo sin necesidad y contra toda lógica, en un acto absoluto de negación de lo evidente, de la realidad, del sentido común y de la idea del bien general, en el circuito del dinero público.
Hasta la creación del BCE y del euro cada banco central "fabricaba" el dinero y se lo entregaba al gobierno del que dependía que disponía de él sin generar deudas innecesarias y sin que los intereses privados y espúreos de la banca pudieran inmiscuirse en un circuito que por pura lógica debe permanecer cerrado y estanco. Pero los políticos corruptos y traidores, a sueldo de unos intereses que no eran los de los ciudadanos, cambiaron las reglas del juego para permitir que la banca metiera sus sucias zarpas en el circuito convirtiéndolo en una "oportunidad de negocio" es decir: en una forma de robo consentida por quienes deberían defender los intereses de la mayoría frente a los de la oligarquía (si estuviéramos en una verdadera democracia que, como tal, solo puede tener un caracter colectivo y socialista, mientras que cualquier estado que proteja el lucro individual es antidemocrático y, como los hechos demuestran, acaba corrompido y sancionando los robos y estafas de los poderosos contra la mayoría). Con el nuevo sistema el banco central (en este caso el BCE) no entrega el dinero a los gobiernos, ni siquiera a un gobierno central de la UE, se lo vende a la banca privada a un interés bajísimo (actualmente el 1%) para que esos bancos puedan ejercer la usura prestándoselo a su vez a los estados a tipos abusivos generando una deuda anteriormente inexistente y de todo punto innecesaria que nos empobrece a todos y limita nuestras posibilidades de futuro y crecimiento para favorecer el enriquecimiento de la banca y de quienes la manejan. Quienes tales hicieron son corruptos y traidores evidentes que solo merecen el más severo castigo por sus actos contra el pueblo, sin embargo siguen diciéndonos qué debemos hacer y somos tan estúpidos como para seguir obedeciéndolos en lugar de asaltar sus palacios de invierno y establecer una verdadera democracia.
Más aún:el BCE y quienes lo manejan desde la sombra impulsan políticas económicas abiertamente contrarias al interés general de los pueblos de europa pero altamente lucrativas para las corruptas oligarquías que manejan nuestros destinos.
Frente a una crisis la única opción sensata es el estímulo del crecimiento. Eso genera empleo, el empleo genera consumo, el consumo genera riqueza y la riqueza (salvo en España donde los oligarcas la llevan directamente a paraísos fiscales) genera empleo que genera consumo, etc...¿cual es el problema?...Sencillo: el crecimiento genera un aumento del dinero en circulación, por consiguiente un incremento de la inflación y la consiguiente depreciación del capital acumulado. En un ciclo alcista toda la economía útil y sus actores (incluyendo a los trabajadores) se enriquece, salvo los capitalistas cuyos capitales acumulados y dispersos en paraderos poco claros, pierden valor. Por el contrario: en un ciclo depresivo en el que no hay crecimiento y se entra en recesión el dinero deja de circular y por lo tanto, mera ley de oferta y demanda, el dinero ve crecer su valor de modo que la economía útil y sus actores (especialmente los trabajadores) se empobrecen rápidamente pero los capitalistas ven crecer el valor del dinero acumulado.
Es tan sencillo como eso. Si se gobierna para el bien común hay que estimular el crecimiento, si se gobierna para la oligarquía, como se está haciendo, se apostará por la recesión.
En democracia, obviamente, hay que gobernar para la mayoría, fomentar el bien común, cuando se gobierna para la minoría la democracia deja de existir y, en momentos extremos, acaba degenarando en dictadura. De hecho la esencia política del capitalismo no es la democracia sino la dictadura. Los sistemas capitalistas nunca son verdaderamente democráticos, como mucho parlamentaristas y con unos parlamentos amañados para que siempre cumplan los designios de la oligarquía, y cuando el pueblo exige verdadera democracia y verdadera justicia social entonces llega la dictadura más o menos explícita y la represión sangrienta.
Pues bien en estos días de cumbre del BCE estamos pudiendo apreciar perfectamente esa subersión de valores democráticos que representan la Unión Europea, el euro y el gobierno intruso de Rajoy y que podemos comparar fácilmente con un brote psicótico, una ruptura con la realidad democrática del establishmen.
En lugar de detener y castigar a los traidores y corruptos del BCE que están causando la ruina de la inmensa mayoría de los pueblos de Europa para beneficiar a una exigua minoría de ladrones y estafadores que componen la oligarquía, se criminaliza al pueblo que exige políticas democráticas: de beneficio de la mayoría y justicia social y se dedican los llamados cuerpos de seguridad del estado para defender,pagados con dinero público, incluso mediante métodos cercanos a la guerra sucia y el terrorismo de estado, a quienes han perpetrado y siguen perpetrando la mayor estafa de la historia y reprimir las protestas. Es exactamente igual que, si ante una violación múltiple, la policía defendiera a los violadores y apaleara a la víctima que pide justicia. Tan sucio, inconcebible, absurdo, repugnante e inmoral.
De modo que sí: podemos afirmar que lo que estamos viendo en Barcelona estos días en relación con el BCE y las legítimas protestas del pueblo, es una perversión de valores democráticos de tal calibre que solo puede ser considerado como un brote psicótico de un sistema profundamente enfermo.
CURÉMOSLE.
NOTA.- La fotografía es de Ian Boyd.
¿DEBE DIMITIR RAJOY?
Hoy vamos a hablar como si el de Rajoy no fuera un gobierno intruso y golpista en un sistema ilegítimo que pretende llevarnos al tercer mundo y a la esclavitud para que unos pocos oligarcas patrios y extranjeros se lucren a nuestra costa, como si no fuera un repugnante aquelarre de traidores a los que tarde o temprano habrá que castigar con la máxima dureza siendo dicho castigo una de las condiciones indispensables para la instauración de la verdadera democracia en España.
Hoy vamos a hablar como si nos creyésemos la propaganda del totalitarismo liberal capitalista y sin salirnos de sus corruptas y obsoletas instituciones "democráticas".
Y dentro de esa ficción institucional del ilegítimo régimen que padecemos, nos haremos esa misma pregunta:¿Debe dimitir Rajoy?...
La excusa para no hacerlo es la mayoría absoluta parlamentaria obtenida en las últimas elecciones. Mayoría ilusoria puesto que sabemos que se consiguió con menos de un tercio de los votos posibles. Pero aceptemos barco como animal de compañía.
Vale: existe una mayoría parlamentaria. Pero hablando en sentido estricto a quien corresponde ¿A Rajoy o al Partido Popular?...no nos engañemos: dentro del sistema de listas cerradas, que es el impuesto en el régimen vigente, los escaños y las mayorías parlamentarias no pertenecen a los individuos, sino a los partidos. Así las cosas no es Rajoy sino el PP quien ostenta la actual mayoría parlamentaria y en ningún lado está escrito que Rajoy deba ser el presidente del gobierno mientras dicha mayoría dure. De hecho la presidencia del gobierno depende del sustento parlamentario y , si el sistema fuera realmente democrático o simplemente cumplidor de los mecanismos parlamentarios de la partitocracia actual, Rajoy podría ser perfectamente sustituido al frente del gobierno por otro miembro de su partido dispuesto a asumir la responsabilidad y modificar el rumbo. Negar esa posibilidad es simple caudillismo, una evidencia más del tic dictatorial de la derecha española y su sumisión incondicional al líder de turno. Una muestra más de la escasísima calidad democrática del régimen incapaz, incluso, de llegar hasta los parcos márgenes marcados por el parlamentarismo liberal.
Ello no obstante, resulta obvio que Rajoy y sus mariachis han fracasado, es más: están quedando en ridículo.
No cabía esperar otra cosa, nadie que haya escuchado los ramplones y pobres razonamientos y argumentaciones del líder gallego, su dificultad para el debate y para recordar sus propios argumentos propagandísticos, su incapacidad para la lógica tendría dudas de su incapacidad para el gobierno. Es más: llegaría a preguntarse cómo logró sacarse la carrera y las oposiciones. Y eso nos conduce de nuevo a la evidencia del caudillismo pseudodictatorial en el ámbito pepero. Rajoy alcanzó la primacía en el partido por designación del anterior caudillo, del mismo modo que la consiguió este por designación de Fraga. Ese es el mecanismo "democrático" de toma de poder en el PP, mecanismo que de facto incapacita a todo el partido para ejercer labores de peso en el estado y lo convierte en un lastre que amenaza con arrastrar al propio sistema al fango y las alcantarillas. Cuando el enchufismo y la sumisión al poder estatuido llegan a tal punto que permiten el ascenso al poder de un inútil capaz de arruinar el país, queda claro que se pierde cualquier legitimidad ante el pueblo y ante el sistema mismo. Y el PP, más allá de su nefasta ideología, no solo ha permitido llegar a la presidencia del gobierno a un inútil sino que además, constatada su inutilidad, no es capaz de expulsarlo y poner su mayoría al servicio de alguien más capaz.
Por lo tanto, incluso desde una perspectiva interior del régimen, el PP se ha convertido en una estructura nociva e indeseable cuyos tics dictatoriales y el escaso nivel intelectual y moral de sus diputados, militantes y votantes va a arrastrarnos a todos a la mayor catástrofe que ha sufrido España en los últimos mil años.
Bien: ahora que sabemos que dentro del espíritu parlamentario de la partitocracia vigente en España está la posibilidad de que un partido mayoritario retire su confianza a un presidente inadecuado para encumbrar a otro que provenga de esa misma mayoría y lo haga mejor, hemos de volver a la primera pregunta: ¿debe Rajoy dimitir?
La respuesta es sí.
¿Porqué?...Resulta evidente: después de lanzarse por la senda de los recortes sin escuchar al pueblo ni a la razón, tan solo al dictado de los intereses de la banca alemana (lo que de facto le convierte en un traidor a España) empobreciendo al país en cuatro meses hasta niveles de hace treinta años, resulta que su mentora, la canciller alemana, le da la espalda y empieza a hablar de hacer la política justamente contraria, de estímulos a la economía, por el simple hecho de que el "socialista" Hollande tenga posibilidad de ganar las presidenciales francesas. Tal circunstancia no solo es un error y una traición al pueblo, es también ponerse en ridículo.
A pesar de todos los recortes y de aplicar fielmente políticas contra el pueblo, de llevar a cabo el mayor y más salvaje recorte de derechos democráticos de la historia desde 1936, de llevarnos a la condición de trabajadores tercermundistas, de hacer como un niño bueno todo lo que le ordenan "los mercados" el hecho es que esos mismos mercados siguen bajándole la nota crediticia a España y la prima de riesgo no cesa de incrementarse. Tal circunstancia no solo es un error y una traición al pueblo, es también ponerse en ridículo y una prueba más que evidente de que se están tomando medidas equivocadas y empecinarse en ellas supone tan solo una evidencia de incapacidad y de fanatismo.
Por si lo dicho fuera poco, resulta que Argentina nacionaliza Repsol, Bolivia la red eléctrica...y Rajoy no es capaz de reaccionar de otro modo que yendo a llorarle a los Estados Unidos (cosa que, por otra parte, ya hizo Aznar cuando lo de Peregil, por mucho que después se vendiera la recuperación del islote como un éxito militar) para encontrarse con un apoyo tibio y más inspirado por la cortesía que por el interés...
Después de todo lo dicho ha quedado claro que el gobierno de Rajoy y de sus secuaces es un gobierno de inútiles que debe ser derribado antes del verano para cambiar de personas y de rumbo...y que, dada la mayoría parlamentaria que espúreamente disfruta, corresponde al propio PP hacer dimitir al actual presidente o retirarle su confianza. No hará ninguna de las dos cosas por motivos ya explicados arriba.
La consecuencia ya la conocemos: si ellos no enmendan el rumbo, la historia se los tragará y de las ruinas humeantes que dejen atrás surgirá un régimen nuevo. Con un poco de suerte una verdadera democracia, casi con toda seguridad: una dictadura todavía más inútil y destructiva que sus gobiernos "democráticos".
LOS PELIGROS DE LA CEGUERA.

Mariano Rajoy, el presidente golpista del gobierno intruso que rige el ilegítimo régimen que padecemos, amparándose en las inmorales reformas legales que ha impulsado y en la capacidad represiva y falta de escrúpulos en la invención y atribución de delitos a ciudadanos díscolos de sus mercenarios uniformados (no puede conceptuarse de otro modo a indivíduos que apoyan el golpismo de la oligarquía y de los especuladores extranjeros en lugar de ocupar su lugar en la autodefensa popular) ha optado por la ceguera, por negar la evidencia, por enrocarse en la "verdad" del régimen negando la evidencia de la realidad social.
Se ha empeñado en sostener que sus acciones golpistas, constitutivas de una traición continuada a España y al pueblo español y de delito también continuado de terrorismo social, además de otros perfectamente tipificados en el código penal (al menos hasta que tengan el valor de modificarlo a su favor también en esos puntos) vienen justificadas por su mayoría absoluta en las instituciones partiticráticas habilitadas por el ilegítimo régimen vigente. Olvida, seguramente con toda intención, que su mayoría parlamentaria viene sustentada por tan solo un tercio de los votos posibles con lo cual hay dos tercios de la sociedad que no le apoyan ni le han votado, olvida también que en las últimas elecciones muchos de los votantes del PP en noviembre del año pasado se quedaron en casa para mostrar su desacuerdo con las medidas golpistas y antisociales de su gobierno intruso. Es decir: que no solo dispone del apoyo de un tercio escaso de la ciudadanía sino que, además, esa cuota exigua de apoyo mengua cada día. Olvida también, o es incapaz de comprender desde su totalitarismo neoliberal, que las elecciones por sí mismas carecen de validez. Ninguna institución puede ser considerada democrática y, por lo tanto, legítima si es parasitada por intereses extraños y se dedica a imponer medidas contrarias a los intereses del pueblo y del país y que solo favorecen a una oligarquía corrupta y a sus amos extranjeros. Y, precisamente, eso es lo que está sucediendo en España incluso antes de las elecciones de noviembre pasado. España ha sido convertida en un zombi para el enriquecimiento de especuladores extranjeros y, por lo tanto, las instituciones han perdido cualquier legitimidad que pudieran tener, y esta ya era dudosa, de modo que la soberanía ha revertido al pueblo y se ha abierto un periodo constituyente. Rajoy y su gobierno intruso actúan fuera de la legitimidad democrática y, por lo tanto, todos sus actos carecen de fuerza legal y son irrelevantes en cuanto voluntad y delictivos en cuanto imposición.
Pero Rajoy, su gobierno intruso y sus cómplices en todos los ámbitos del control del régimen ilegítimo que padecemos, se niegan a ver y reconocer esas evidencias. Han optado por la ceguera, la imposición y la represión. Acaba, el presidente traidor y terrorista, de declarar que pase lo que pase jamás cambiará de rumbo...y ello mientras una asustada delegada del gobierno de Madrid and suplicando un pacto con el 15-M para no verse forzada a mostrar su verdadera faz represiva ante la ciudadanía. Bien: ellos tienen la fuerza, los mercenarios uniformados, togados y en los medios de comunicación, ellos pueden tratar de imponer su "verdad" por la fuerza pueden ejecutar el modo totalitario del adn neoliberal y seguir en el más absoluto de los autismos. Durante algún tiempo, a fuerza de mentiras, detenciones injustas, montajes policiales y periodísticos, de represión y desvergüenza pueden llegar a creerse vencedores.
Pero la ceguera es muy peligrosa, especialmente cuando unos ciegos se empeñan en guiar a otros ciegos (y aquí hay que recordar el refrán popular de que no hay peor ciego que el que no quiere ver) en un mundo lleno de abismos.
Cierto: por la fuerza y a golpe de negar la evidencia puede que logren avanzar algunos pasos pero la ceguera llevó siempre al abismo.
Y el pueblo ha dejado de creer y, por lo tanto, no tardará en dejar de obedecer. El régimen empieza a estar desnudo.
Un último apunte histórico antes de concluir: conviene recordar como cayó el régimen de 1876, del cual el actual es copia. Primero, en plena descomposición, se entregó a la constitución de gobiernos de concentración que venían a ser la constatación de la "vía única" dentro del régimen, el equivalente a la actual y dudosa mayoría absoluta de Rajoy. Luego llegó la dictadura y, finalmente, la República. En 2012 ya ha comenzado ese proceso. El régimen cada vez mengua más en su representatividad social, ya ha recurrido al totalitarismo, a la "vía única", empieza a hacerlo a la represión. La verdadera democracia puede tardar algunos años en llegar, pero ya se la vislumbra: cuanto más ciego sea el gobierno intruso, más visible será el Sol.
NOTA.- La fotografía es de Peter Leth
Y AHORA TVE.
El golpe de estado continúa. Ahora el gobierno intruso del ilegítimo régimen vigente asalta TVE y pretende la privatización de los canales autonómicos, privatización, que lo sabemos de sobra, los pondrá en manos de inversores adictos a la extrema derecha del régimen, de propagandistas del golpe. En suma: no solo vuelve el NODO sino que, además, lo quieren multiplicar por diez. Ya no existen periódicos que no pertenezcan al régimen, tampoco, apenas, emisoras de radio, están copando la televisión, asfixiando el cine y el teatro, todo aquello que vulnere el monopolio de la verdad, de su verdad interesada, de la contrainformación.
Prohiben las manifestaciones, el derecho a la disensión y a la libertad de expresión y tienen previsto inculcar a través de los medios propagandísticos que han usurpado, la ideología estúpida, obsoleta, destructiva y antidemocrática del totalitarismo neoliberal-neoconservador.
¿Alguno de vosotros duda todavía de que estamos viviendo un golpe de estado y de que nos están arrastrando hacia una dictadura con elecciones?...Entonces: ¿a qué cojones esperáis para salir a la calle, derribar el régimen ilegítimo y corrupto y recuperar la libertad, la democracia y el futuro?...
NUEVAS VIÑETAS DEL GOLPE EN CURSO.
MADRID.- La delegación del gobierno intruso y golpista de Rajoy, en uso de la prepotencia nacionalcatólica que constituye, junto con el totalitarismo neoliberal, una de sus más importantes columnas ideológicas, después de atentar contra la libertad de expresión y manifestación de la parte sana de la sociedad española prohibiendo la manifestación atea en contraste con la apología de la teocracía, la superstición y la violencia fascista de los sectarios católicos a comienzos de abril, en esa festividad que llaman jueves santo, amenaza ahora que les permite manifestarse este jueves con azuzarle los perros, disolverlos violentamente, a palos, con toda la fuerza y salvajismo de sus medios represivos si osan "ofender" a los católicos. Nada nuevo: ya conocemos el paño. Cuando no pueden llevarte a la hoguera por disentir, te apalean y te criminalizan utilizando los medios del estado que han parasitado. Siempre fueron una secta destructiva, peligrosa, dictatorial, agresiva e incompatible con la democracia, la libertad y el progreso social y moral.
Sabemos ya lo que planean los golpistas nacionalcatólicos: sacar a sus medios represivos a la calle, que estos provoquen, insulten, acosen, incluso agredan a los manifestantes laicos y en cuanto alguno pierda los nervios lanzarse a apalear a cuantos pillen por atreverse a protestar contra los privilegios antidemocráticos de una secta no por poderosa menos despreciable. Eso si no recurren al habitual expediente de provocar ellos mismos los desórdenes para tener la excusa y criminalizar a los manifestantes pacíficos.
Quieren llevarnos de nuevo a la España nacionalcatólica del franquismo y saben que solo lo pueden hacer a palos y manipulando las leyes y la represión a su antojo. Esa es parte de su estrategia golpista.
VALENCIA.- La guardia civil ha tenido los santísimos cojones de detener a militantes de CCOO por pegar carteles llamando a la huelga del 29-M y acusarlos de "pertenencia a banda organizada"...pegar carteles empieza a equipararse al terrorismo. He ahí otra táctica del golpismo neoliberal nacionalcatólico. Y la guardia civil cumpliendo su habitual y nauseabundo cometido a las órdenes de la oligarquía. Hay que decirlo: en España no existirá verdadera democracia hasta que no se disuelva la benemérita.
MADRID (gobierno).- Lo que nos lleva a tener muy en cuenta no solo la modificación del código penal para criminalizar las protestas ciudadanas que pretenden equipararse con el terrorismo sino también esa intención del gobierno intruso, ilegítimo y golpista de Rajoy que pretende establecer penas de prisión perpetua revisable solo para penas de terrorismo...¿llegará el momento en que protestar pacíficamente en la calle contra la traición al pueblo de estos hijos de puta o llamar a hacerlo desde internet u otros medios nos pueda conducir indefinidamente a la cárcel bajo la acusación de terrorismo?...cuidadito porque esa posibilidad no está muy lejos, y menos en estos azarosos tiempos de desvergüenza y de asalto al estado de los terroristas sociales y mercenarios mafiosos del neoliberalismo nacionalcatólico. Hoy más que nunca se hace moralmente imperativo derribar el régimen ilegítimo y restablecer la verdadera democracia.
TODA ESPAÑA.- Y sigue la destrucción del estado para el beneficio de la oligarquía y sus amos extranjeros. España ya no es España sino un zombi de intereses espúreos. Hay que restablecer la democracia y castigar con la máxima dureza a los traidores al pueblo, los terroristas sociales, los mercenarios de la mafia financiera y todos y cada uno de sus cómplices. El régimen ilegítimo que padecemos debe ser sustituido a la mayor brevedad por uno que realmente sirva al pueblo. Hoy mejor que mañana.
ARGENTINA HACE LO QUE DEBE.

Esos imperialistas de vía estrecha y fanáticos neoliberales del ilegítimo gobierno intruso de Rajoy andan soliviantados por los intereses privados de una empresa privada en un país extranjero. Esos mismos impresentables que no han dudado en vender España a los intereses de los especuladores capitalistas extranjeros, de prostituir la nación arrebatando la soberanía, junto con el dinero, el futuro y los derechos sociales y políticos, al pueblo español para entregarlo maniatado a los mafiosos y criminales intereses del Gran Capital, esos mismos traidores cobardes que ni siquiera son dignos de llamarse españoles y mucho menos de dirigir los destinos de un pueblo heróico e indomable como el nuestro, andan en estos días, como chimpancés furiosos, agitando ramas y arrojando piedras al oceano, partiéndose el pecho por defender los intereses de una empresa privada. Una empresa, claro está, de la que esperan lucrarse ahora o en el futuro. Ahora con indecentes compadreos bajo cuerda con inversores de la misma o en el futuro cuando, tras cesar en sus cargos, que han servido sin legitimidad democrática, como sucios tiranos, y sin ningún honor, sean recompensados con lucrativas sinecuras ya sea en la misma REPSOL ya en otras empresas del entramado oligárquico español.
El motivo de sus desvelos y alharacas no es otro que la intención del gobierno argentino de nacionalizar YPF, la filial argentina de REPSOL...lo que supone, entre otras cosas, una heregía sacrílega desde su ciego y cerril fanatismo político, desde su totalitario y fascistoide neoliberalismo mafioso.
Y sin embargo, hay que decirlo, el gobierno argentino hace lo que debe.
Fueron precisamente nuestros indignos y traidores dirigentes quienes, sirviendo a amos extraños y traicionando al pueblo español, hicieron lo que no debían.
Analicémoslo con más detenimiento y lo comprenderemos fácilmente.
El sistema económico surgido de los Tratados de Bretton Woods en 1944 y que constituye la "legalidad internacional", las llamadas reglas del juego, es un sistema criminal, mafioso, imperialista y destinado a expoliar a los países para permitir que se enriquezcan unos pocos, muy pocos, y se mantenga su control económico y político a través del terrorismo de estado encabezado por los Estados Unidos y secundado por sus estados vasallos. Es el responsable del hambre en el mundo, de que desde su impocición a finales de la Segunda Guerra Mundial continentes enteros cayeran en la miseria y la hambruna endémica para que pudieran enriquecerse hasta casi el infinito los propietarios de las grandes multinacionales y empresas especuladoras especialmente estadounidenses, que son menos de un millar de individuos. El responsable de las constantes violaciones de los derechos humanos que han afectado a millones de seres humanos durante décadas desde los esclavos encadenados a máquinas y mantenidos en constante actividad mediante el consumo de drogas en las maquiladoras de las zonas francas de medio mundo hasta las cárceles secretas donde son torturados y asesinados quienes se les enfrentan. El impulsor de decenas de sangrientas dictaduras y millones de desapariciones, de robos de niños, de experimentos ilegales, de aniquilar la variedad genética vital para la supervivencia de todos...
Un sistema, en suma, mil veces más brutal, fanático, sangriento y totalitario que el nazismo o el estalinismo. Un sistema inmoral y nocivo que debe ser expugnado.
Argentina, para su desgracia, sabe muy bien cómo se las gasta. En los años setenta ellos también sufrieron el asalto que nosotros padecemos ahora. Un grupo de políticos corruptos procedentes de la oligarquía se dedicó a vaciar el estado, a privatizarlo todo para ponerlo en manos de intereses extranjeros y, cuando el pueblo protestó, llegó el golpe de estado y la dictadura con su rosario de torturas, desapariciones y asesinatos. Recuperada la democracia el estado pugna ahora por recuperar el control sobre los sectores estratégicos de su economía, sectores que siempre deben ser públicos. En ese sentido la anunciada nacionalización de YPF es un paso lógico, sensato e ineludible que, naturalmente, choca con los intereses de los oligarcas españoles y sus amos yanquis y colisiona de frente con el fanatismo del totalitarismo neoliberal del criminal régimen económico vigente. De ahí las amenazas de algunos corruptos próceres del ilegítimo gobierno intruso de Rajoy a Argentina adviriténdole de que va a convertirse en un "apestado internacional porque romper las reglas del juego tiene un precio"...
Claro que lo tiene, pero seguir jugando la misma partida amañada una y otra vez conlleva un precio mucho mayor, consecuencias mucho peores. Nosotros mismos, en España, lo estamos viendo.
El régimen español es ilegítimo precisamente porque está supeditado a esas inmorales reglas de juego, porque está intervenido de facto por políticos corruptos al servicio de la oligarquía local y el gran capital extranjero y han pergeñado un estado de cosas conducente a robar los bienes, derechos y libertades de los ciudadanos y vacíar de contenido el estado para que, a nuestra costa, se hagan un poco más ricos los beneficiados por el mafioso sistema de Bretton Woods.
El camino que hemos seguido hasta llegar aquí ha sido largo y, en muchos casos, críptico, desde la aceptación de bases americanas en nuestro territorio en tiempos del franquismo y nuestro ingreso en la OTAN bajo el felipismo, desde el plan de estabilización franquista de 1959 a la entrada en la UE en 1986 y la firma del Tratado de Maastricht y posteriores y a las masivas e innecesarias privatizaciones del Aznarato. Desde los Pactos de la Moncloa a la actual reforma laboral y desmantelamiento de la sanidad y la educación y el avance hacia una nueva dictadura con la reforma del código penal para evitar protestas y equiparar el ejercicio del derecho de manifestación y la libertad de expresión con el terrorismo. Pero hemos llegado al punto clave de no retorno: aquel en que nuestros políticos corruptos, títeres en un régimen intruso, sin legitimidad ninguna, al servicio de intereses extranjeros y espúreos, nos lo arrebatan todo, incluso la libertad y el futuro para servir a sus amos.
En España, donde se han seguido a rajatabla las perjudiciales y nocivas "reglas del juego" estamos pagando el precio de hacerlo. Felipe González, que ha encontrado buenas sinecuras en empresas privatizadas que deberían seguir siendo públicas, comenzó el baile supeditándonos a la maquinaria militar y represiva de los Estados Unidos a través de la OTAN, arrebatándonos nuestra soberanía política y económica con la entrada en la UE y la firma de los tratados neoliberales que iniciaron este camino hacia el averno en el que ahora ardemos. Aznar, que a su vez ha encontrado excelentes sinecuras tanto en empresas privatizadas nacionales como en negocios anglosajones, despojó al estado continuando las delictivas políticas de supeditación militar al terrorismo estadounidense, las no menos delictivas, constitutivas de traición al pueblo, de tratados europeos destinados a arrebatar la soberanía, y por lo tanto cualquier capacidad de reacción a España, a través de, entre otros mecanismos, del euro, despojando al estado de cualquier ingreso y cualquier posibilidad de control sobre sectores estratégicos con la masiva privatización de las empresas públicas...y así hasta hoy.
¿El resultado? Todos, menos unos pocos, estamos en la ruina. Estamos perdiendo derechos que costó décadas de lucha conseguir, somos un pueblo expoliado y sojuzgado al que se lo están arrebatando todo, vamos camino de una dictadura y nuestro futuro es el tercer mundo...mientras sigamos obedeciendo las reglas de ese juego amañado del FMI y la OMC.
Si el gobierno argentino se resiste a ellas y lucha por zafarse del totalitarismo neoliberal y recuperar la capacidad de control del estado sobre los sectores estratégicos de su economía, hace lo que debe.
Nuestros corruptos políticos, en cambio, han convertido a España en un zombi del Gran Capital, nos llevan a la esclavitud y a la ruina. Y solo hay un modo de evitarlo: derribar el ilegítimo régimen que padecemos, castigarlos a todos y cada uno de ellos con la máxima dureza en virtud de sus responsabilidades y establecer una verdadera democracia que no respete esas reglas del juego que nos perjudican.
Los pueblos deben sublevarse, recuperar su libertad, unirse y enfrentarse a la mafia sangrienta de Bretton Woods. Dentro del "juego" solo hay futuro para quienes lo manejan y sus secuaces porque está concebido para que se repartan nuestros despojos.
De modo que: Subleváos, derribad el régimen ilegítimo y a su gobierno intruso, recuperad vuestra libertad y vuestro destino y combatid el mal, el sistema de Bretton Woods.
PD.- Es curioso que siempre que gobierna el PP acabemos metidos en algún conflicto internacional ridículo. ¿Recuerdan Perejil?...y me acabo de dar cuenta de un pequeño detalle. Cuando Margaret Tatcher iba a perder las elecciones por sus políticas neoliberales, las mismas que ahora están copiando los miembros del gobierno intruso de Rajoy acabó ganándolas gracias a la guerra de las Malvinas. El patriotismo es siempre una excusa para anular la racionalidad de parte del electorado y conseguir mayorías absolutas que permitan continuar con las exacciones y la traición. Cuando Aznar sentó las bases del actual golpe de estado intentó la jugada de la guerra en el ridículo de Perejil y en la aberración de Iraq (por la que se le puede y se le debe considerar un criminal de guerra), ahora, en pleno golpe, se sacan de la manga un conflicto con Argentina...patéticos intentos de despertar el fanatismo nacionalista en los más ignorantes para que aquellos que discrepemos de sus desafueros podamos ser tachados de traidores y malos españoles. El jueguecito de siempre. ¿Les funcionará?...
NOTA.- La fotografía es de Guillermo Esteves.


